Los arqueólogos no dan crédito: encuentran estatuas del antiguo Egipto que podrían revelar la ubicación de la tumba perdida de Imhotep
Un estudio publicado en octubre de 2026 analiza dos esculturas halladas en la necrópolis de Saqqara
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La tumba de Imhotep, uno de los personajes más fascinantes del antiguo Egipto, continúa siendo uno de los grandes misterios de la arqueología. Más de 4.000 años después de su época, los investigadores siguen intentando localizar el lugar donde fue enterrado el hombre al que se atribuye el diseño de la pirámide escalonada de Djoser. Ahora, dos estatuas de granito encontradas en la necrópolis de Saqqara han reavivado la búsqueda. Un nuevo estudio sostiene que estos objetos podrían ayudar a delimitar la zona en la que se encontraría su tumba, aunque todavía no existe una prueba definitiva.
Dos estatuas que pueden cambiar la búsqueda
La investigación, publicada el 25 de octubre de 2026, está firmada por el egiptólogo Zahi Hawass. El trabajo examina dos esculturas recuperadas en la mastaba de Userefre, en el cementerio de Teti, al norte de la pirámide escalonada.
Aunque ambas aparecieron en una tumba de la V Dinastía, Hawass sostiene que sus características artísticas, materiales e inscripciones apuntan a que fueron elaboradas durante la III Dinastía, la época en la que vivió Imhotep. El estudio también analiza su relación con otras esculturas de granito rojo vinculadas al faraón Djoser y a su familia. Para el investigador, esta concentración de piezas antiguas refuerza la posibilidad de que la tumba perdida se encuentre en el norte de Saqqara.
¿Quién fue Imhotep?
Imhotep fue un alto funcionario de la corte del faraón Djoser, que gobernó durante la III Dinastía, alrededor del siglo XXVII a. C. Se le atribuye tradicionalmente el diseño del complejo funerario de Saqqara y de su célebre pirámide escalonada, considerada uno de los grandes hitos de la arquitectura monumental en piedra. Su prestigio fue creciendo con el paso de los siglos hasta convertirse en una figura venerada por su sabiduría y sus conocimientos, y posteriormente fue asociado con la medicina y la curación.
El misterio todavía no está resuelto
La búsqueda de su enterramiento lleva décadas ocupando a los egiptólogos. El arqueólogo británico Walter Bryan Emery exploró el norte de Saqqara durante el siglo XX e incluso consideró que una gran mastaba identificada como S 3518 podía ser su tumba. Sin embargo, nunca pudo demostrarlo. El nuevo estudio tampoco identifica directamente a Imhotep en las dos esculturas ni confirma que su sepultura esté allí.
Por tanto, el hallazgo no significa que los arqueólogos hayan encontrado su tumba, sino que disponen de nuevos argumentos para orientar futuras excavaciones. Saqqara continúa siendo uno de los yacimientos más importantes de Egipto y todavía conserva numerosos monumentos por investigar. La posible localización del enterramiento de Imhotep sigue abierta y podría aportar información excepcional sobre uno de los personajes más influyentes de la civilización egipcia.