La arqueología mundial mira hacia México: hallan una rara escultura prehispánica con dos personajes recibiendo líquido divino
El Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH) ha desenterrado en el estado de Veracruz un conjunto arqueológico excepcional.
Este hallazgo, compuesto por una plataforma monumental y una escultura monolítica con grabados simbólicos, aporta una perspectiva inédita sobre las civilizaciones que habitaron el municipio de Coatepec durante el período Clásico Temprano, entre los años 200 y 600 d.C.
México sorprende al mundo con el descubrimiento de una pieza monolítica única y una plataforma ceremonial
Las excavaciones, enmarcadas en un proyecto de salvamento arqueológico en el fraccionamiento San Lucas, revelaron vestigios que amplían el conocimiento sobre las dinámicas sociales en la periferia del sitio Campo Viejo.
El equipo interdisciplinar, coordinado por los arqueólogos Alberto Vázquez Domínguez y Lino Espinoza García, localizó una estructura principal de 30 metros de longitud por 12 metros de ancho.
Lo más sorprendente para los investigadores radica en los materiales: lajas y piedra caliza careada de color blanco con una textura yesosa. Este acabado decorativo en los muros parece el resultado de un proceso de cocción inducida, una técnica que no se había documentado anteriormente en la región.
La ornamentación incluye figuras similares a cuadrados y piedras circulares dispuestas en los flancos, atributos ajenos a la tradición constructiva local registrada hasta la fecha.
Según informa el INAH, el buen estado de conservación de la plataforma permitirá futuros trabajos de restauración y consolidación para asegurar su preservación.
¿Qué revela la iconografía de los personajes y el fluido divino de la escultura?
El elemento central que ha captado la atención internacional es una escultura monolítica de 1,88 metros de altura y 1,47 metros de ancho.
La pieza muestra grabados de una complejidad simbólica extraordinaria: dos personajes de la élite, representados en posición sedente y con vestimentas sumamente elaboradas, sostienen un recipiente.
En él, reciben un fluido proveniente de una entidad divina situada en un plano superior de la composición. Un detalle técnico que añade profundidad al análisis es la presencia de posibles rasgos mayoides en uno de los individuos.
Esta característica sugiere conexiones culturales más amplias de lo esperado para esta zona de la Costa del Golfo. Aunque habitualmente estas áreas se asocian a la civilización totonaca, los arqueólogos del Centro INAH Veracruz señalan la ausencia de indicadores típicos de ese grupo.
En cambio, proponen que se trata de una cultura local que integró influencias diversas, una hipótesis que los análisis de laboratorio deberán confirmar en los próximos meses.
El valor científico de los materiales hallados en el yacimiento de Coatepec
El equipo de campo, integrado por especialistas como Mireya Moreno Aguirre, Erika Ramírez Córdoba, Jorge Ulises Mota Landa y Emmanuel Hernández Sánchez, ha recuperado materiales orgánicos y objetos de gran relevancia.
Entre ellos aparecen restos de maíz carbonizado en contextos de ofrenda, vasijas soterradas y una cuenta de piedra verde fragmentada en cuatro partes. Estos elementos se someterán a estudios especializados para precisar su antigüedad y función ritual.
La secretaría de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, subrayó que cada objeto y símbolo recuperado evidencia la diversidad de la herencia mexicana.
Las labores de excavación, financiadas por los propietarios del terreno debido al cambio de uso de suelo para multas habitacionales, concluirán previsiblemente en agosto de 2026.
No obstante, el análisis exhaustivo de las piezas y la interpretación final de esta escena divina se extenderán hasta febrero de 2027, prometiendo nuevos datos sobre el pasado prehispánico de la región.