La reflexión de Hermann Hesse, escritor: «La verdadera felicidad no es estar a salvo de la tormenta, sino encontrar paz en medio de ella»
Una frase que tiene que ve con encontrar felicidad incluso en los malos momentos
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Muchas son las frases de escritores o filósofos que pueden servirnos como guía de vida de alguna manera y entre las más famosas hay una de Hermann Hesse sobre la felicidad que dice lo siguiente: «La verdadera felicidad no es estar a salvo de la tormenta, sino encontrar paz en medio de ella» y que vuelve a tener relevancia ahora que hemos celebrado, el pasado 2 de julio, el aniversario de su nacimiento.
Una frase que habla de la serenidad cuando todo se complica y no, el escritor alemán no se refería a una vida tranquila ni en eliminar los problemas. Iba más por otro lado: por la capacidad de no venirse abajo del todo cuando las cosas se desordenan. No es optimismo, tampoco resignación sino que es otra cosa. Y ahí está el matiz ya que en un momento en el que todo empuja a reaccionar rápido, a tener respuestas o a buscar soluciones inmediatas, esa idea de sostenerse, aunque sea con dudas, resulta bastante más útil de lo que parece, de modo que no evita nada, pero cambia la forma de atravesarlo.
La reflexión de Hermann Hesse: «La verdadera felicidad no es estar a salvo de la tormenta, sino encontrar paz en medio de ella»
Hermann Hesse nació en 1877 en Calw, en el sur de Alemania, dentro de una familia con una fuerte tradición religiosa. Desde muy joven chocó con ese entorno. No encajaba del todo y tampoco parecía dispuesto a hacerlo. De hecho, llegó a abandonar el seminario en el que estudiaba, algo que ya dejaba ver esa tensión entre lo que se esperaba de él y lo que realmente quería.
Esa incomodidad no desapareció con el tiempo. Más bien se convirtió en el hilo que atraviesa toda su obra. Sus personajes dudan, se rompen, se replantean lo que son. No hay certezas fáciles y tampoco finales cerrados. Y eso, en el fondo, tiene bastante que ver con su propia vida.
Con los años se instaló en Suiza, donde escribió algunas de sus novelas más conocidas, como «Siddhartha», «El lobo estepario» o «Demian». En 1946 recibió el Premio Nobel de Literatura. Murió en 1962, pero sus libros siguen circulando, sobre todo entre quienes buscan algo más que una historia.
No evitar el conflicto, sino atravesarlo
La idea central de la frase «La verdadera felicidad no es estar a salvo de la tormenta, sino encontrar paz en medio de ella» no tiene demasiado que ver con lo que suele entenderse como bienestar. No habla de estar bien todo el tiempo ni de mantener una calma constante. De hecho, reconoce justo lo contrario: que el conflicto está ahí y que, en muchos casos, no se puede evitar.
Lo que cambia es el enfoque ya que en lugar de intentar esquivarlo, propone otra actitud que es la de permanecer y aguantar y no perderse del todo en lo que está pasando. Puede sonar simple, pero no lo es, sobre todo cuando las cosas se complican y en ese punto aparece otra de sus ideas más repetidas: la de conocerse a uno mismo. No como un ejercicio teórico, sino como algo bastante más incómodo. Mirar lo que uno evita, lo que molesta o lo que cuesta aceptar. Para Hesse, ese era el inicio de todo lo demás.
Mirar hacia dentro (aunque no siempre apetezca)
Hay una parte del pensamiento de Hesse que sigue resultando incómoda incluso hoy. Tiene que ver con esa idea de que lo que nos molesta de otros, muchas veces, habla más de nosotros que de ellos. No siempre, pero sí en bastantes casos.
Cuando alguien genera rechazo inmediato, cuando algo irrita sin saber muy bien por qué, él proponía parar ahí un momento. No para justificar nada, sino para preguntarse de dónde viene esa reacción. Puede parecer una vuelta innecesaria, pero a veces aclara más de lo que parece y lo cierto es que esa mirada hacia dentro no es especialmente popular. Requiere tiempo, cierta honestidad y, sobre todo, asumir cosas que no siempre encajan con la imagen que uno tiene de sí mismo. Pero es justo ahí donde Hesse ponía el foco.
Otras frases de Herman Hesse
Más allá de esa reflexión sobre la felicidad, hay otras frases de Hermann Hesse que ayudan a entender mejor su forma de ver las cosas como por ejemplo «Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros». Una frase que conecta directamente con esa idea de proyección y de autoconocimiento que aparece en muchos de sus textos.
También deja otra reflexión interesante: «La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo”». No como algo cerrado, sino como un proceso que no termina de completarse del todo. Y en una línea similar, escribe: «Para que pueda surgir lo posible es preciso intentar una y otra vez lo imposible». Aquí no habla de optimismo fácil, sino de insistencia, de prueba y error.
Y por último, hay una más que resume bastante bien su visión: «La verdad se vive, no se enseña». Una forma de decir que hay cosas que no se aprenden desde fuera, sino atravesándolas.