El manjar de dioses que solo desayunan en Zamora durante la Semana Santa (al menos con este curioso nombre)
Durante la Cuaresma aparecen muchas recetas que se adaptan a las restricciones tradicionales de este periodo. El bacalao suele ser el protagonista de muchos platos, junto a guisos de verduras o potajes sin carne.
Pero cuando termina la Cuaresma y llega el Domingo de Resurrección, el panorama cambia por completo. En Zamora es habitual celebrarlo con un desayuno contundente conocido como dos y pingada, un plato que marca el regreso de la carne a la mesa y que forma parte del ritual gastronómico de la Semana Santa zamorana.
Este es el sabroso manjar que se come en Zamora en Semana Santa
El dos y pingada es uno de los desayunos más conocidos de Zamora durante la Semana Santa. Se sirve tradicionalmente la mañana del Domingo de Resurrección y simboliza el final del periodo de abstinencia de carne que marca la Cuaresma. Ese día es habitual verlo en bares y cafeterías de la ciudad, sobre todo a primera hora.
El plato es sencillo, la base son dos huevos fritos acompañados de carne de cerdo que se pasa brevemente por la sartén, normalmente jamón serrano poco curado o lomo. A menudo se sirve con pan de hogaza para mojar en la yema y, en muchos casos, también con patatas fritas. El nombre tiene una explicación directa: el «dos» hace referencia a los huevos y la «pingada» al jugo o grasa que suelta la carne al cocinarse.
Aunque hoy puede encontrarse durante todo el año, su momento más reconocido sigue siendo el Domingo de Resurrección. En esa jornada se consume como desayuno o almuerzo temprano después de los actos religiosos de la Semana Santa zamorana, declarada de Interés Turístico Internacional.
Fuera de la festividad suele aparecer en las cartas con nombres más comunes como huevos con magras o huevos con jamón. La receta es prácticamente la misma, aunque el término tradicional mantiene su peso cultural dentro de la ciudad.
Cómo hacer dos y pingada en casa
El dos y pingada se prepara en pocos minutos y utiliza ingredientes que son habituales en la despensa. La clave está en usar huevos frescos, un jamón o lomo que no esté demasiado curado y un buen pan para acompañar.
Primero se cocina la carne, después el pan y por último los huevos, que deben servirse recién hechos para que la yema quede líquida.
Ingredientes para hacer dos y pingada
- 2 huevos frescos.
- 2 lonchas de jamón serrano poco curado o magra de cerdo.
- 2 rebanadas de pan de hogaza.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
Así se hace un almuerzo de dos y pingada paso a paso
- Calentar una sartén con un chorrito de aceite de oliva.
- Pasar las lonchas de jamón o magra por la sartén a fuego medio hasta que cambien de color y suelten su grasa. Solo vuelta y vuelta. Retirar y reservar.
- En la misma sartén, dorar ligeramente las rebanadas de pan para que queden crujientes por fuera.
- Añadir un poco más de aceite si es necesario y freír los dos huevos. La clara debe quedar hecha y la yema líquida.
- Colocar en el plato el pan, la carne y los huevos fritos.
- Añadir una pizca de sal y servir inmediatamente.