Gastronomía
Cocina española

La exquisita verdura de invierno que es un símbolo en Galicia, pero el resto de españoles ni la conocen

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

La gastronomía gallega es una de las más especiales de España y, gracias a ella, se conservan platos que en el resto del país sólo fueron famosos en la posguerra. Por ejemplo, en lo referido a verduras Galicia tiene todo un símbolo.

Para los gallegos los grelos son más que una verdura de invierno, ya que están ligados a la cocina tradicional y a la identidad gastronómica gallega. De hecho, deberías darles una oportunidad porque son muy sanos y sabrosos.

En Galicia están protegidos y son unas verduras con indicación geográfica, pero eso no ha sido suficiente para que en el resto de España los grelos pasen casi desapercibidos.

Qué son los grelos y por qué son de las verduras más importantes en Galicia

El grelo procede de la planta Brassica rapa, perteneciente a la familia de las crucíferas o brasicáceas. Aunque su origen se sitúa en Asia y en la cuenca mediterránea, es en Galicia donde ha encontrado un territorio ideal para desarrollarse.

Se trata de una planta herbácea bienal, resistente a las inclemencias meteorológicas y de cultivo sencillo, lo que ha favorecido su implantación histórica en el campo gallego.

De hecho, en Galicia existe una Indicación Geográfica Protegida (IGP) que ampara a los grelos por sus características específicas, ligadas al clima, al suelo y a un uso culinario continuado.

De la planta se aprovechan distintas partes, pero especialmente la raíz, los tallos y las hojas. Las hojas jóvenes se conocen como nabizas y se recolectan entre octubre y diciembre.

Pero los grelos propiamente dichos aparecen antes de la floración, entre febrero y principios de marzo, cuando el tallo aún está verde y flexible. Si la planta florece, el tallo se endurece y pierde interés culinario.

A qué saben los grelos y cómo puedes cocinarlos en casa

El sabor del grelo es inconfundible: intenso, vegetal y con un amargor pronunciado que lo distingue de otras verduras de hoja como la espinaca o la acelga.

Precisamente ese amargor es parte de su atractivo, aunque conviene tratarlo correctamente en la cocina. El método más habitual consiste en escaldarlos previamente unos 20 o 30 segundos en agua hirviendo para suavizar su sabor antes de utilizarlos en cualquier receta.

A diferencia de otras verduras similares, los grelos mantienen muy bien su textura tras la cocción y no se deshacen con facilidad. Esto los hace especialmente versátiles.

Por ejemplo, sse pueden cocer, rehogar, saltear, guisar o añadir a caldos y sopas. Aunque el lacón con grelos es la receta más emblemática, también funcionan a la perfección con patatas, en empanadas, en potes y en preparaciones más modernas como arroces, canelones o platos con pescado y marisco.

Los grelos son un alimento sano, nutritivo e infravalorado

Cuando pensamos en gastronomía gallega lo primero que se nos viene a la cabeza es el pulpo. Sin embargo, hay otros alimentos de Galicia que son más famosos en el extranjero. Los grelos deberían unirse a la lista por su calidad nutricional.

Desde el punto de vista nutricional, los grelos son una verdura ligera y muy completa. Cada 100 gramos aportan apenas 11 calorías, junto con proteínas vegetales y un amplio abanico de vitaminas, entre ellas A, C, E y K.

También destacan por su contenido en minerales como calcio, hierro, potasio y magnesio. Además de una cantidad elevada de fibra, beneficiosa para el tránsito intestinal.

Su aporte en potasio contribuye a regular la tensión arterial, mientras que sus antioxidantes ayudan a proteger frente al envejecimiento celular y refuerzan el sistema inmunológico.