Este glorioso manjar es una de las mejores tapas de España, pero sólo lo conocen en La Rioja y no gusta a todos
Más allá de las patatas a la riojana, en La Rioja pueden decir con orgullo que tienen algunas tapas excelentes. Eso sí, lo cierto es que muchas no son conocidas en el resto de España.
Por ejemplo, entre las tapas tradicionales hay una clara olvidada: el embuchado de cabrito. Un plato típico en los bares de Logroño, pero que cada vez recibe más rechazo entre los jóvenes.
Aun así, nuestra recomendación es que le des una oportunidad. Pese a que mucha gente no le entra por los ojos, es una de las tapas más singulares y sabrosas de La Rioja.
Qué es el embuchado de Cabrito: la tapa que debes probar en La Rioja
El embuchado de cabrito es una elaboración tradicional que aprovecha distintas partes del cordero o cabrito, especialmente las vísceras.
Estas se limpian cuidadosamente, se trocean y se condimentan antes de introducirse en tripa natural, de forma similar a otros embutidos.
Una vez preparado, el conjunto se cocina generalmente asado o a la parrilla, lo que le aporta una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro. El resultado es un plato contundente, con un sabor intenso que refleja la esencia de la cocina rural riojana.
Además, tapas como esta te permiten conectar con la cocina tradicional, ya que su receta está ligada a la gastronomía de aprovechamiento. Hay que pensar que el origen es la necesidad de utilizar todas las partes del animal, especialmente las más difíciles de vender.
Por qué el embuchado de cabrito no es de las tapas más famosas de La Rioja en España
La Rioja tiene muchos platos que merece la pena probar, pero el embuchado de cabrito no se cuela entre los favoritos de mucha gente. La clave está en que las vísceras han ido perdiendo fama entre los españoles.
Aun así, si te gusta disfrutar de la comida no te va a dejar indiferente. Nosotros lo recomendamos por la intensidad del sabor.
El problema es el uso de las vísceras y la presentación, que genera rechazo entre quienes no estás acostumbrados a este tipo de producto, especialmente los más jóvenes.
Sin embargo, para los amantes de la cocina tradicional, es un auténtico manjar que destaca por su carácter y autenticidad.
La buena noticia es que, aunque ya no es tan famoso y no atrae a los turistas, sigue siendo habitual verlo entre las tapas de los bares riojanos, especialmente en Logroño.
Otros manjares que definen a La Rioja y que el resto de españoles no conoce
El caso del embuchado de cabrito no es único. Por desgracia, hay otros manjares de La Rioja que en el resto de España no son tan conocidos. Por ejemplo, también ocurre con el rancho riojano.
El rancho riojano nace como un plato de subsistencia. Era habitual prepararlo al aire libre, en grandes calderos, para cuadrillas de trabajadores o vecinos. De ahí su nombre y su carácter comunitario. Aunque hoy se cocina en casa, conserva ese espíritu de guiso compartido y sin prisas.
Su base es muy sencilla: patatas, chorizo, panceta o tocino, ajo, pimiento choricero y aceite de oliva. No lleva vino ni ingredientes que pudieran aumentar el precio del guiso.
Así que la forma de conseguir un sabor tan intenso y reconfortante es trabajando el sofrito a fondo. Además, tiene un tiempo de cocción largo, para permitir que las patatas suelten el almidón y el caldo espese de forma natural.