Técnicos de Adif desdicen a Puente: ven «inviable» tener el ERTMS para enero y prevén que se alargue un año más
Las obras del contrato de más de 130 millones debían estar ejecutadas antes de enero de 2026
Adif sabía desde 2020 que el LZB que falló en Urda "estaba en el final de su vida útil"

Los técnicos de Adif ven «inviable» que el ERTMS esté listo y en pleno funcionamiento en la ruta que atraviesa Urda en enero de 2027 tal y como prometió el viernes el ministro de Transportes, Óscar Puente. En una nueva comparecencia el ministro aseguró que el novedoso sistema de seguridad para la Madrid-Sevilla estará operativo en enero tras acumular un año de retraso. Cabe destacar que el objeto del contrato de más de 93 millones debía estar ejecutado en enero de 2026 y Adif sabía desde 2022 que el LZB que falló en Urda «estaba en el final de su vida útil».
Las fuentes internas conocedoras del funcionamiento del sistema consultados por OKDIARIO califican de «muy optimista» el anuncio hecho este viernes por Puente sobre la puesta en marcha de la nueva tecnología. De hecho, las voces consultadas apuntan que lo más probable es que el ERTMS no esté correctamente instalado hasta finales de 2027. Es decir, casi dos años después de lo previsto.
Los expertos lo consideran como técnicamente imposible al tratarse de una ruta muy transitada en la que sólo se puede trabajar de noche en los ensayos y verificaciones. Según explicó el ministro el equipamiento ya está instalado a lo largo de los 470 kilómetros de la línea, pero no está operativo porque faltan las mencionadas comprobaciones y la autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF).
Concretamente, el responsable de Transportes aseguró que el tramo Córdoba-Sevilla, donde se produjo el accidente de Urda, «continúa probándose durante las noches de los fines de semana» para compatibilizar la obra con la prestación del servicio. Para los técnicos, con ese ritmo de pruebas nocturnas es materialmente imposible completar la validación de laboratorio y obtener el permiso de la AESF en dos meses.
Una ejecución tardía de la seguridad
Según publicó este periódico, Adif adjudicó el 16 de septiembre de 2021 a Thales España GRP la renovación de la señalización de la Madrid-Sevilla por 93 millones de euros, IVA incluido. El contrato tenía un plazo de ejecución de 52 meses, por lo que debía estar culminado en enero de 2026. Nueve meses después de esa fecha, el sistema no había entrado en servicio en el lugar del siniestro de Urda.
El actual sistema estaba considerado anticuado y la propia Administradora de las Infraestructuras así lo reconocía al menos desde 2022. Un pliego de licitación de un tren auscultador de ese año definía el sistema como «obsoleto». La propia directora de Ouigo España había pedido a Adif retirar el LZB por antiguo, porque los trenes de los nuevos operadores se quedaban a menudo parados cuando fallaba.
El accidente del miércoles 28 de octubre en Urda (Toledo) es el segundo grave en la misma línea en nueve meses tras el de Adamuz del 18 de enero, que dejó 46 muertos. A las 8:31 horas un fallo de comunicación de tres ordenadores del LZB dejó sin protección 63 kilómetros de la Madrid-Sevilla y provocó la detención de seis trenes. A las 8:36, el centro de control de Adif en Atocha autorizó al AVE a reanudar la marcha con normalidad, pese a que el Iryo seguía detenido ante la señal de entrada de Urda, provocando una brutal colisión.
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