Sánchez se lía y vincula delincuencia con inmigración: «Extremadura es la región más segura y con menos extranjeros»
"Es la que más barata tiene la vivienda tanto para la compra como para el alquiler", añade Sánchez
El presidente quería criticar que Vox pidiera "prioridad nacional" en una autonomía con poca inmigración y delincuencia
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mezclado inmigración y delincuencia en su discurso de presentación del Plan de Integración y Ciudadanía del Ministerio de Inclusión. Concretamente, ha puesto como ejemplo a Extremadura como «la región más segura del país» y la de «menos población extranjera». Lo ha hecho para criticar las políticas de «prioridad nacional» que Vox ha pactado con el PP allí y en otras comunidades. Porque, según el líder socialista, ese problema no existe en esa autonomía.
El jefe del Ejecutivo ha presentado su plan para «integrar» a la inmigración llegada a España. Uno de los principales puntos de ese programa es la regularización masiva cuyo proceso para presentar solicitudes acaba este martes y que ha llegado a más de 1,3 millones de peticiones, más del doble de lo que había previsto el Gobierno socialista.
Para justificar la necesidad de este plan, el presidente ha criticado las actitudes de formaciones políticas que, en su opinión, intentan «alimentar el miedo» hacia los inmigrantes.
Y ha intentado fundamentar esta exigencia con un ejemplo: Sánchez ha hablado del dato de una comunidad autónoma, Extremadura. «Con el menor porcentaje de población extranjera de España, apenas un 4%, es también la región más segura de nuestro país y la que más barata tiene la vivienda tanto para la compra como para el alquiler», ha detallado el dirigente socialista.
«Además, es una de las comunidades autónomas que más sufre el reto demográfico, el invierno demográfico que asola todo Occidente», ha continuado. Y lo ha enfrentado a las posturas de «formaciones políticas», según el jefe del Ejecutivo, que «han convertido la migración y la delincuencia en el principal problema de su campaña electoral».
De esta forma, Sánchez ha aludido, sin mencionarlo, a Vox y ha criticado que se haya hablado de inmigración en su campaña en Extremadura cuando es la más baja de España y que se haya vinculado a la delincuencia, cuando es la comunidad más segura. El presidente ha indicado que utilizaron ese mensaje «no porque lo dijeran los datos, sino porque necesitaban construir su relato». Sin embargo, al hacer esa crítica, ha vinculado implícitamente la escasa inmigración con la baja delincuencia.
En todo caso, Sánchez ha insistido en que «hay una cifra que resume lo que está en juego». El líder socialista ha asegurado que «sin migración, España perdería un 19% del PIB en 2050 y un 22% en 2075». «Esto significa que 90.000 bares tendrían que bajar la persiana, que 50.000 aulas de primaria y secundaria se quedarían sin alumnos, y que desaparecerían 22.000 explotaciones agrícolas; ese es el país que quieren algunos», ha advertido el presidente.
En ese acto, Sánchez ha anunciado 500 millones de euros para la «integración» de los inmigrantes que viven en España. Se trata de un plan dividido en cuatro ejes. Por un lado, ha asegurado que se trata de la ordenación de los flujos migratorios y su regularidad. Segundo, el reconocimiento del trabajo. En tercer lugar, la integración como compromiso recíproco. Por último, hacer efectiva la ciudadanía.
Además, ha celebrado que más de 1,3 millones de ilegales que han solicitado la regularización administrativa que ha puesto en marcha el Ejecutivo socialista. Lo hace después de que el Tribunal Supremo haya llevado este proceso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ante la «duda» de «si podría entrar en colisión» con la normativa comunitaria.