Rajoy pidió a Cospedal que apoyara a Soraya en la segunda vuelta de las Primarias del PP

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Mariano Rajoy conversa con Soraya Sáenz de Santamaría, durante una sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. (Foto: Efe)
  • Carlos Cuesta y Manuel Cerdán

Rajoy sí tomó partido en las primarias del PP. Y no fue para apoyar a Pablo Casado. Pidió a María Dolores de Cospedal que respaldará en la votación clave a Soraya Sáenz de Santamaría e hiciera presidenta del PP a quien había sido su clara adversaria durante años y años en la formación política.

El ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy se retiraba de escena y del partido. Ya había transcurrido la primera vuelta de las primarias del PP y el resultado de la votación de los militantes había permitido pasar a la segunda y definitiva votación a dos candidatos como aspirantes a liderar el principal partido de la Oposición: Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado, por ese orden.

Pero los datos eran evidentes: Soraya Sáenz de Santamaría lograba el 37,03% de los votos; Pablo Casado un 34, 36%; María Dolores de Cospedal el 25,97%; José Manuel García Margallo el 1,17%; José Ramón García Hernández un 1,15%; y Elio Cabanes el 0,32%. Traducido: que si Cospedal dable apoyo a Casado el resultado estaba cantado. Especialmente porque el resto de candidatos no habían logrado un peso representativo y, además, estaba claro que todos sumarían fuerzas en favor de Casado y en contra de Soraya.

María Dolores de Cospedal había partido como una de las favoritas para la primera vuelta y había caído. Pero su apoyo sería obviamente decisivo en la recta final.

Rajoy pidió a la ex secretaria general que hiciera lo último que estaba dispuesta a hacer: respaldar a su adversaria más clásica

Cospedal había comprometido su respaldo a Casado desde el mismo día en el que se conocieron los resultados de la primera vuelta de las primarias. Pero Rajoy quiso evitarlo consciente de que ese respaldo podía desequilibrar la balanza a favor de Casado. Y ahí fue cuando Rajoy pidió a la ex secretaria general del partido que hiciera lo último que estaba dispuesta a hacer: respaldar a su adversaria más clásica, a quien más desencuentros y quebraderos de cabeza le había provocado durante los años de Gobierno del PP: a Soraya Sáenz de Santamaría.

Cospedal no aceptó la indicación y cumplió su objetivo y compromiso personal pese a las presiones: respaldar a la candidatura de Pablo Casado.

La comida en el Jai Alai

No fue la única injerencia de Rajoy en el proceso de primarias. Un acto empezó a decantar el rumbo de la segunda vuelta de las primarias: la comida en el madrileño restaurante Jai Alai de siete ministros de Rajoy -y uno más que no acudió pero respaldó el comunicado- para dar apoyo a Casado. Ocho apoyos que tumbaban el principal lema de Soraya contra Casado: la falta de experiencia de Gobierno.

Lo hicieron para avalar oficialmente la candidatura de Sáenz de Santamaría a dos días de la votación decisiva las primarias del PP. Se trataba del grupo de ministros más representativo del último Ejecutivo popular. Y entre ellos se encontraron José Manuel García-Margallo (Exteriores), José Manuel Soria (Industria), la propia María Dolores de Cospedal (Defensa), Juan Ignacio Zoido (Interior), Rafael Catalá (Justicia), Isabel García Tejerina (Agricultura), Dolors Montserrat (Sanidad). Jorge Fernández (Interior) no pudo acudir por motivos personales pero trasladó el apoyo. Y Pablo Casado comido con todos ellos.

Pero la comida estuvo precedida de llamadas: las realizadas a algunos de los asistentes por, de nuevo, Rajoy, para pedir que se repensara la asistencia al acto.

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