Elecciones Generales 2019

Sánchez se blindó para La Moncloa: 60.000 militantes tendrían que pedir primarias

Sánchez se blindó para La Moncloa: 60.000 militantes tendrían que pedir primarias
Pedro Sánchez y Susana Díaz, este sábado.

Pedro Sánchez incluyó excepciones a la celebración de primarias, limitándolas en el caso de que quien optase a unas generales fuese ya presidente del Gobierno.

Pese a que, en su día, Pedro Sánchez emergió como el ‘candidato de las bases’ en el PSOE -ése fue su principal reclamo en la campaña contra Susana Díaz por la Secretaría General- el dirigente socialista se blindó de posibles disgustos a la hora de concurrir a la presidencia del Gobierno.

El reglamento que desarrolla los Estatutos Federales aprobados el 17 de febrero del año pasado incluye limitaciones sobre la participación de la militancia en la elección del candidato a La Moncloa. Así, y aunque los Estatutos consagran el sistema de primarias para designación de las candidaturas, existen también restricciones si el posible candidato ocupa ya la presidencia del Gobierno, como es el caso.

Según el texto, "el procedimiento de elecciones primarias, ya sean con participación de la ciudadanía o entre militantes y afiliados/as directos/as, es de aplicación a la elección del candidato o candidata del PSOE a la Presidencia del Gobierno de España, de los candidatos y candidatas del PSOE a las presidencias de las comunidades autónomas, de las ciudades autónomas, de los cabildos y consejos insulares, de las juntas generales y las alcaldías de los municipios con más de 20.000 habitantes o que sean capitales de provincia".

Sin embargo, en el artículo 226 se establecen las excepciones para "aquellos supuestos en los que las instituciones referidas en el artículo anterior estén gobernadas por el PSOE".

Así, "en el caso de la candidatura a la Presidencia del Gobierno de España" sólo se celebrarán primarias "cuando lo acuerde el Comité Federal o así lo soliciten la mayoría de sus miembros o más del 30% de la militancia y la afiliación directa". Lo mismo sucede en el caso de otras candidaturas: por ejemplo, si los barones autonómicos gobiernan únicamente tendrían que someterse al proceso si así se lo reclamase el 40% de la militancia del ámbito territorial correspondiente.

Control de Ferraz

El reglamento ya recogió otras importantes restricciones sobre el texto aprobado en el 39º congreso que, en junio de 2017, ratificó a Sánchez y eligió un modelo de partido asambleario. El modelo de participación horizontal que el líder socialista, al fin y al cabo, había prometido a sus militantes a cambio del voto.

Aunque ese texto inicial establecía el poder de la militancia en la confección de las listas, finalmente, esa potestad no fue tal. La dirección socialista limitó la participación de las bases, de forma que (artículo 274) aunque la elección de los miembros "se basará en las propuestas de la militancia del ámbito territorial correspondiente" se matiza, a continuación, que "la aprobación definitiva de las candidaturas del PSOE y de su composición será competencia exclusiva del Comité Federal". Es decir, lo que sucedía hasta entonces. La dirección, en definitiva, mantenía así el control sobre sus listas.

Exigencias a los candidatos

El reglamento exige a sus candidatos que sean "personas íntegras, capacitadas para ejercer el puesto al que optan y comprometidos/as con los valores socialistas".

El partido establece también como criterios para elaborar sus candidaturas aspectos comunes como "el cumplimiento del principio de democracia paritaria"o el respeto al Código Ético. Pero también otros más llamativos, como "la gradual renovación generacional"o la "proyección social de los candidatos". Sobre el "principio del mérito" se afirma que se tendrá en cuenta "la valoración de la labor realizada así como la estimación del potencial de actividad futura que asegure la selección de las personas más capacitadas".

Candidato desde el primer momento

El todavía presidente del Gobierno estrenó su perfil de candidato el mismo viernes, cuando despejó desde La Moncloa la fecha de las elecciones generales.

Entonces, Sánchez convirtió el anuncio electoral en un mitin de campaña, en el que arremetió con dureza contra PP, Ciudadanos y VOX.

El líder socialista acusó a las formaciones de Pablo Casado y Albert Rivera de "haber utilizado las instituciones con intereses partidarios" para bloquear sus iniciativas y de hacer "filibusterismo parlamentario" gracias a la mayoría de que disponen en la Mesa del Congreso.

Sánchez se afanó en defender la política de "España inclusiva" de su Gobierno frente a "la foto de la plaza Colón", en referencia a la multitudinaria concentración convocada por los tres partidos.

En referencia a los independentistas, Sánchez reiteró su oferta de mano tendida y diálogo porque "gobernar", consideró, es "coser alianzas".

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