Sánchez se parte el espinazo ante la bandera catalana en una Generalitat que le recibe sin la española
Sánchez derrocha «concordia» en Cataluña, líder en delitos de odio ideológico: 860 desde el año del 1-O
Aragonès no se baja del referéndum y Sánchez le ofrece negociar «sin prisas ni plazos»
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha sido recibido en la entrada del Palau de la Generalitat con una única bandera, ante la que ha inclinado respetuosamente su cabeza cuando la Guardia de Honor de los Mossos d’Esquadra la ha mostrado a su paso. Se trata de la senyera utilizada como estandarte por el cuerpo policial. Sánchez ha entrado andando y, por tanto, pasando bajo la pancarta que con el lema «Libertad de opinión y expresión» cuelga del balcón de edificio desde la época de Quim Torra.
Dentro del Patio de Carruajes aguardaba a Sánchez el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, que ha evitado esperar fuera la llegada de la comitiva presidencial. Ha sido el mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, quien ha recibido a Sánchez tras bajarse de su coche oficial en una plaza de Sant Jaume blindada a la gente.
Tras saludarse chocando los puños, los dos presidentes han pasado revista al destacamento de la Guardia de Honor de los Mossos d’Esquadra, también conocida como Escamot de Gala, cuyo peculiar uniforme se remonta hasta el siglo XVIII, cuando el Cuerpo no tenía nada que ver con el de ahora.
Sólo la senyera que portaba la policía autonómica recibía al presidente del Gobierno, en un protocolo opuesto al habitual que Moncloa ofrece a los presidentes autonómicos, donde las banderas nacional y regional flanquean la entrada de la residencia presidencial. Además, Sánchez siempre sale a recibirles a la escalinata de la entrada, no les espera en el interior del edificio, como este miércoles Aragonès ha hecho con él.
Los dos presidentes han mantenido un encuentro antes de encabezar a las respectivas delegaciones del Gobierno de España y del Govern catalán en la primera reunión de la mesa de negociación pactada por ERC y el PSOE. En ese momento, una bandera de España sí estaba colocada junto a la de Cataluña. También cuando ambos han comparecido antes los medios de comunicación.
Sánchez y Aragonès ha participado en el arranque de la mesa, pero luego la han abandonado para dejar trabajar a sus equipos en solitario. Por parte del Gobierno, además de Pedro Sánchez, han asistido a la mesa el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, encargado de coordinar los trabajos; la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz; la portavoz y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, y el de Cultura, Miquel Iceta, mientras que la delegación catalana está compuesta por Aragonès y los consellers Laura Vilagrà y Roger Torrent, después de que el presidente catalán dejara fuera a Junts de la mesa al rechazar su propuesta de nombres.
Cuatro de los seis ministros del Gobierno de España apoyan la celebración de un referéndum para resolver lo que denominan como «conflicto político» en Cataluña.
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