Proposición de ley en el Congreso

Sánchez eliminará por ley el poder del Senado para vetar un aumento del gasto

Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, en el Senado.

El PSOE ya presentó esta iniciativa, con Podemos, en la pasada legislatura, pero no finalizó el trámite parlamentario. Ahora, la recupera dentro de sus prioridades.

El Grupo Parlamentario Socialista registró el pasado 30 de julio la proposición de ley para levantar un posible veto del Senado sobre los objetivos de déficit y deuda, que podría ser superado con otra votación en el Congreso. La iniciativa se votó ya la pasada legislatura e inició el trámite parlamentario, pero decayó una vez se suspendieron las Cortes. Ahora, el PSOE la coloca entre sus prioridades en el caso de que Pedro Sánchez resulte investido antes del próximo 23 de septiembre, cuando expira el plazo para que el socialista logre los apoyos necesarios.

En su día, el PSOE presentó la iniciativa de forma conjunta con Podemos, ERC y Compromís. Ahora, lo hace por separado. De hecho, el partido de Pablo Iglesias se atribuyó entonces el haber "arrancado al Gobierno" ese "compromiso". "Eso permite que lo que hablemos con el Gobierno sobre políticas sociales se pueda llevar a cabo y que el PP no pueda tumbar en el Senado los acuerdos aprobados en el Congreso. Es una anomalía democrática que el PP pueda controlar las cuentas públicas con apenas un 30% de los votos", destacó el ex número dos, Pablo Echenique. El acuerdo entre PSOE y Podemos se cerró tras una reunión de cuatro horas, en  medio de la negociación de los Presupuestos.

Ante un posible acuerdo PP-C’s

En la iniciativa registrada ahora, el PSOE argumenta que "los compromisos adquiridos por España en el seno de la Unión Europea requieren que nuestro país cuente con un procedimiento de aprobación de los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública que sea ágil y adecuado a la importancia de cada órgano constitucional en el sistema institucional creado por nuestra Constitución".

En su opinión, la ley actual "no respeta la posición atribuida por nuestra Constitución al Congreso de los Diputados y al Senado y abre la puerta a un bloqueo político que puede poner en peligro el cumplimiento de las obligaciones presupuestarias contraídas por España".

Actualmente, el PSOE cuenta con una mayoría suficiente en esta Cámara. Pero los socialistas tratan así de anticiparse a un eventual escenario en que, ante otras elecciones, una posible alianza de PP y Ciudadanos pueda bloquear en el Senado su propuesta presupuestaria, mientras el PSOE controla el Congreso.

En los pasados comicios, los ‘populares’ ya ofrecieron a Albert Rivera y a Vox una propuesta de listas conjuntas, pero ambos las rechazaron. Finalmente, el PSOE se hizo con la mayoría de esta Cámara, que resulta fundamental, entre otros, para aprobar la aplicación del 155 en Cataluña.

Según la reforma socialista, si el Congreso aprueba los objetivos de déficit presupuestaria y deuda pública, y luego el Senado los rechaza, estos objetivos serán sometidos a una nueva votación en el Pleno del Congreso, aprobándose por mayoría simple. 

Según el PSOE, la "capacidad de bloqueo del Senado no viene impuesta por ningún precepto constitucional, con lo que nada impide que el legislador orgánico altere el procedimiento actual". Añaden que "esta reforma busca la coherencia entre la aprobación de los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública y la tramitación parlamentaria de los Presupuestos Generales del Estado".

"Artimañas de Maduro"

En su momento, solo PP, Ciudadanos, UPN y Foro Asturias se opusieron a la iniciativa, acusando al PSOE de pretender "saltarse las normas del debate democrático".

Por parte del PP, su representante, Víctor Píriz, acusó al partido de Sánchez de estar "más cerca de las artimañas de Maduro en Venezuela que del respeto a las reglas del juego".

En su defensa, el PSOE argumentó que la intención es "deshacer el posible bloqueo a las decisiones de un Gobierno legítimo". Con la redacción actual, una mayoría alternativa en el Senado impediría que el Ejecutivo sacase adelante sus cuentas.

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