Marlaska manda a la UPR a desalojar a los policías encerrados en Interior mientras permite la acampada de Sol
Los agentes encerrados salen de madrugada: "No salimos voluntariamente, nos sacan"
Los encerrados tienen claro que "si nos va a sacar, será por la fuerza; voluntariamente no salimos"
"Los agentes de la UPR están amenazando a los encerrados con que va a ser acusados de un delito de desobediencia si no salen"
El Gobierno sanchista no quiere que ningún imprevisto malogre su estrategia en la campaña electoral y el encierro de policías y guardias civiles que exigen mejoras laborales de este martes le ha pillado desprevenido. Por eso, pocas horas después de que 16 policías y guardias se encerraran en la sede de la Secretaría de Estado del Ministerio del Interior para que se les reconozca la profesión de riesgo, el ministro Fernando Grande-Marlaska ha enviado cinco unidades policiales de la UPR (Unidad de Prevención y Reacción). Su misión, despreciable: les ha enviado para presionar a unos compañeros que luchan por mejorar sus propias condiciones laborales y para desalojarlos.
Tras entrar a la sede para hablar con ellos, uno de los encerrados ha informado de que «el jefe de grupo de la UPR nos ha preguntado cuál es nuestra intención y nos ha preguntado nuestra filiación». Otro ha revelado que «nos ha dicho que nos vayamos». Lo que sí tienen claro es que «si nos va a sacar, será por la fuerza; voluntariamente no salimos».
Poco después de la 1:00 de la madrugada de este miércoles, los policías y guardias encerrados han empezado a abandonar el encierro: «No salimos voluntariamente, nos sacan», ha asegurado uno de los agentes al programa Código 10 que capitanea Nacho Abad. Otros agentes que abandonaban la sede ministerial aseguraban que «no queremos comprometer a los compañeros a sacarnos por la fuerza».
Según han revelado a OKDIARIO desde el SUP, «los agentes de la UPR han amenazado a los encerrados con que, si no se iban del Ministerio, iban a ser acusados de un delito de desobediencia».