INSTITUCIONES PENITENCIARIAS

Las cárceles de Marlaska en las redes sociales: difundida en TikTok la paliza de un preso a otro en Tenerife

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Llueve sobre mojado. Ni la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ni el Ministerio del Interior son capaces de poner coto a una de las más groseras brechas de seguridad que se produce casi a diario en las cárceles españolas: la difusión de grabaciones realizadas por los propios presos dentro de las cárceles y que acaban en las redes sociales. Uno de los últimos vídeos de este tipo fue grabado el pasado domingo en el Centro Penitenciario Tenerife II, y en él puede verse como un violento preso que cumple condena por narcotráfico, propina una brutal paliza a otro interno bajo la atenta mirara de un tercer recluso que graba la escena íntegra.

Antes de avanzar con este artículo, compensa adelantar la valoración del ministro del Interior, el máximo responsable de las cárceles españolas, Marlaska, quien dirá que lo revelado por OKDIARIO son “hechos puntuales” o “polémicas inventadas”. Lo dijo hace nada cuando se llevó una sonora pitada en la academia de Policía de Ávila horas después de que el presidente del Gobierno se refiriera a los policías destinados a Cataluña como ‘Piolines’. Pero vayamos a los hechos.

Y los hechos son que después de haber visto a media docena de presos tatuándose e intercambiándose medicación en la cárcel de Lugo hace unos meses, lo que vemos ahora es una escena mucho menos amable y mucho más preocupante. El módulo 2 de la cárcel de Tenerife tiene el preocupante sobrenombre de El Pozo, y se llama así porque pese a ser un recinto penitenciario que no tiene internos FIES, reclusos que por su peligrosidad requieren de un especial seguimiento, en ese módulo se junta lo ‘mejor’ de esa prisión. “No son internos de primer grado, pero casi. Se trata de personas muy violentas que no han sido capaces de adaptarse al sistema penitenciario y que están en ese módulo para que no alteren la convivencia del resto de la prisión”, explican fuentes internas de la prisión.

Peligroso narcotraficante

Uno de esos 101 presos que están ahora mismo en el módulo 2 de la cárcel de Tenerife es el protagonista del vídeo que muestra hoy este periódico. En la isla lo conocen como Tahuco, pasa de la treintena y es uno de los narcotraficantes más conocidos de Tenerife. Por motivos que se desconocen este recluso es que decide comenzar a golpear insistentemente a su compañero de celda mientras un tercero graba. Está claro que hay alguna cuenta pendiente y el que recibe apenas puede protegerse de la lluvia de golpes haciéndose un ovillo en el suelo.

En el vídeo se escucha como el agredido repite una y otra vez “Tahuco, yo no hice nada”, mientras sigue recibiendo golpes sin parar. El audio sólo se interrumpe con el aviso de la entrada de un mensaje de texto en el teléfono del preso que graba la escena. El tono de temor que se aprecia en la voz del agredido puede entenderse si tiramos de la biografía más reciente de quien le está golpeando sin parar. Se trata según las fuentes locales de uno de los narcos más conocidos de los últimos años y pese a que su influencia ha menguado con el paso de los años, su paso por las cárceles de Marlaska da fe de la nula capacidad de reinserción que parece atesorar.

Actualmente, cumple una condena de 10 años agravada por una de sus últimas andanzas, no haber regresado a la cárcel de Cádiz tras un permiso y haber permanecido fugado durante 8 meses hasta que fue detenido y enviado de nuevo a prisión. Ahora volvemos a saber de él porque un vídeo suyo en la cárcel ha acabado en redes sociales.

Para colmo, esto ha venido a suceder en una de las cárceles más deficitarias en cuanto a recursos que hay en todo el país. Sólo hace falta echar un vistazo a la celda en la que se produce el altercado para hacerse una idea del estado de las instalaciones. Los pabellones de la prisión están desbordados, como pasa casi siempre en las cárceles y que es una explicación al impulso de las salidas masivas de las cárceles protagonizado por Marlaska. Las instalaciones de la prisión son vetustas y, como casi siempre también, faltan funcionarios.

Y a esto último hay que prestarle especial atención, ya que es de esperar que Instituciones Penitenciarias los culpe a ellos por la trascendencia de este vídeo igual que los culparon por los vídeos de la cárcel de Lugo. Pero como esos informes se firman en despachos, conviene saber qué pasa en Tenerife. La última inspección penitenciaria se produjo hace sólo unos meses, y en la misma se detectó, por ejemplo, que el módulo 2, el pozo, requería de menos presos y demás funcionarios. Hoy hay en ese módulo, el de la paliza grabada, 101 reclusos. Los vigilan tres funcionarios. Pues seguro que la culpa de que los vídeos de otra de las cárceles de Marlaska aparezcan en Internet será de esos tres.

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