Nuevo atropello de Marlaska a la Guardia Civil: impone fines de semana y más horas en Galicia
El Ministerio del Interior pretende implantar el turno 6x3 en Pontevedra a principios de octubre

Nuevo atropello del ministro del interior Fernando Grande-Marlaska a la Guardia Civil al imponer turnos durante los fines de semana y más horas de trabajo en Pontevedra (Galicia).
Lo hará gracias a la implantación del turno 6×3 que prevé que los guardias trabajen seis días y libren tres, algo que provocará que se tengan que trabajar dos fines de semana cada diez.
El nuevo cuadrante para los agentes también supondrá menos jornadas libres, ya que no se generarán descansos festivos o singularizos, como ocurría hasta ahora.
Actualmente, los guardias civiles de Pontevedra estaban trabajando dos tardes, dos mañanas, dos noches y posteriormente libraban tres días. Se trataba de un turno que favorecía la conciliación familiar, pero que se va a cambiar en cuanto la Dirección General de la Guardia Civil autorice los nuevos horarios.
La implantación del nuevo turno se está haciendo progresivamente y ya hay unidades de Seguridad Ciudadana —como la de Villagarcía de Arosa o Cambados– que trabajan en este turno. El resto comenzará el 6×3 en octubre tras haberse solicitado el permiso a la Dirección General.
Déficit en la Guardia Civil
El nuevo turno busca una mayor operatividad de la Guardia Civil en Pontevedra. Sin embargo, las patrullas sufren déficit de personal en demarcaciones que triplican su población durante el periodo estival.
Según fuentes consultadas, muchas de las patrullas tienen una media de edad de 50 años con agentes que siguen realizando turnos de noche. Las mismas voces precisan que también faltan servicios básicos en los cuarteles como falta de limpieza.
Más horas que Policía Nacional
Mientras los efectivos de Policía Nacional disfrutan del turno 6×6 —seis días de trabajo seguidos de un descanso de cinco días y un día adicional de descanso tras el último turno de noche— a los guardias civiles se les impondrá un turno más desfavorable.
La Asociación Profesional Justicia Guardia Civil (JUCIL) ha denunciado que el nuevo sistema de turnos para el Instituto Armado obligará a sus agentes a trabajar unas 250 horas más al año que un miembro de la Policía Nacional.
La asociación ha presentado un recurso judicial contra esta situación, que considera una discriminación laboral y exige que se implante el mismo sistema de turnos que hacen los policías nacionales, lo que implicaría 1460 horas de trabajo anuales para la Guardia Civil.
La desigualdad entre los distintos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado no sólo se puede apreciar en las horas de trabajo, sino también en las condiciones salariales. Recientemente, Interior ha negado a la Guardia Civil el complemento de territorialidad que sí paga a la Policía Nacional en numerosos destinos del territorio nacional por tratarse de zonas singulares.
Marlaska saquea a los agentes
La caja de la Policía Nacional y de la Guardia Civil también está haciendo estragos durante los últimos meses obligando a los agentes a adelantar de su bolsillo el dinero en dietas, desplazamientos o incluso uniformes para realizar su trabajo.
Ejemplo de ello han sido los efectivos que fueron desplegados en la cumbre de la ONU en Sevilla, que han tenido que adelantar miles de euros, o los guardias civiles enviados a Lanzarote para el dispositivo de seguridad de Pedro Sánchez, que tuvieron que pagarse sus dietas.
También miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP) que fueron desplegados a Mallorca para cubrir la seguridad de la Casa Real adelantaron 900 euros de su bolsillo para su manutención. La deuda de Marlaska con los agentes llega a alcanzar los 4.000 euros en algunos casos de efectivos que tienen que viajar al extranjero para escoltar a deportados.
La falta de dinero en las cajas pagadoras provoca que sean los propios agentes los que tengan que adelantar el 80% del dinero de las dietas que les corresponde. Además, tardan una media de dos meses de medio en recuperarlas.
Se trata de un problema que lleva años pasando debido a que las dietas para manutención y hospedaje llevan 23 años sin actualizarse, a pesar de que el coste de la vida ha ido escalando.
Pese a todo ello, Interior está permitiendo que mandos policiales amenacen a los agentes que se niegan a adelantar de su bolsillo el dinero de las dietas y gastos durante su traslado en verano para reforzar la seguridad en eventos especiales u otras ciudades. La excusa de los mandos para exigir ese desembolso a los policías es que prima la seguridad pública.