Agreden a varias enfermeras en Ceuta tras la retirada de los militares del hospital
Varias enfermeras del Hospital Universitario de Ceuta han sufrido una nueva agresión mientras trabajaban. La Policía Nacional tuvo que acudir al centro para auxiliar a las profesionales, que han anunciado que denunciarán al presunto agresor ante la Justicia.
El ataque se produce después de la retirada de los militares que vigilaban el perímetro del hospital. No es la primera agresión denunciada en el centro en las últimas semanas: el pasado 17 de octubre, un paciente marroquí mordió en un brazo a un celador mientras desempeñaba su trabajo. El empleado sufrió un hematoma y tuvo que recibir atención sanitaria.
El sindicato CSIF, que identifica al presunto agresor de las enfermeras como una persona no residente en Ceuta, considera que retirar la vigilancia militar fue una decisión «precipitada e irresponsable». Tras el altercado, ha puesto a disposición de las profesionales asistencia jurídica y apoyo psicológico.
Las enfermeras llevan meses advirtiendo de las condiciones en las que trabajan. En agosto, SATSE trasladó a la Inspección de Trabajo sus quejas por la falta de refuerzos y las jornadas extra, en un contexto de presión asistencial tras la entrada masiva de inmigrantes a la ciudad autónoma.
La nueva agresión llega mientras Ceuta continúa afrontando las consecuencias de la entrada de miles de inmigrantes desde Marruecos a finales de julio. Tres meses después, el Gobierno ceutí denuncia que miles de personas permanecen en la ciudad y reclama al Ejecutivo de Pedro Sánchez una respuesta.
Más seguridad y medios
La sanidad de Ceuta depende del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), organismo adscrito al Ministerio de Sanidad. Los profesionales llevan meses reclamando más medios ante la presión que soportan los servicios.
El Colegio Oficial de Enfermería pidió al departamento de Mónica García activar el nivel 2 del Plan de Actuación ante Catástrofes para reforzar el personal y los recursos. También los médicos de Urgencias advirtieron en un escrito que «no podemos más».
Sin devoluciones
El Gobierno de Ceuta, presidido por Juan Jesús Vivas, denuncia que tres meses después de la entrada masiva por el Tarajal no se ha producido ninguna devolución por el procedimiento administrativo ordinario ni se ha repatriado a ningún menor.
La ciudad tiene acogidos a 3.626 menores, frente a una capacidad ordinaria de 29 plazas. Además, según el Ejecutivo ceutí, unas 7.500 personas están alojadas en campamentos habilitados por el Gobierno central y otras 3.000 o 4.000 podrían permanecer fuera de esos recursos.
El Gobierno local distingue la falta de devoluciones ordinarias de los 13.215 retornos voluntarios y 608 expulsiones que contabiliza. Mientras tanto, el Ejecutivo central comenzó a reducir las patrullas militares, que pasaron de cuatro a dos soldados, según fuentes consultadas por OKDIARIO.
El papel de Marruecos
La actuación de Marruecos durante la entrada masiva está bajo investigación. Según un informe policial incorporado a la causa judicial y al que ha tenido acceso OKDIARIO, las imágenes recopiladas muestran a agentes marroquíes observando sin intervenir el avance de inmigrantes hacia Ceuta.
Una de las grabaciones recoge, según la ficha policial, a agentes que indican a quienes intentaban cruzar qué dirección debían tomar. La Policía concluye que la organización de la convocatoria no respondió a un fenómeno espontáneo.