La abogada que defendió a la mujer de Bárcenas asume ahora la defensa de Julito Martínez
La reputada penalista María Dolores Márquez de Prado, ex fiscal de la Audiencia Nacional y defensora de la mujer de Bárcenas
Julio Martínez Martínez, el empresario señalado como «figura visible» y «lugarteniente» de la presunta red de tráfico de influencias por la que el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero está imputado en la Audiencia Nacional, ha designado a María Dolores Márquez de Prado como su nueva abogada defensora.
El movimiento, confirmado por OKDIARIO, se ha producido apenas días después de que el letrado Bernardo del Rosal renunciara a representarle por «diferencias irreconciliables» con la estrategia de defensa, en uno de los episodios más llamativos de un caso que no deja de deparar sobresaltos judiciales.
El relevo en la defensa de quien los directivos de Plus Ultra denominaban el «lacayo» de Zapatero ha confirmado los pronósticos de los círculos jurídicos más cercanos a la Audiencia Nacional.
Nuevo abogado caso Plus Ultra
La nueva defensora de Martínez no es precisamente una recién llegada a los grandes escándalos políticos y judiciales de las últimas décadas. Márquez de Prado es una penalista de dilatada trayectoria, fiscal de carrera del grupo conocido popularmente como «los indomables» de la Audiencia Nacional, y alcanzó un notable protagonismo cuando asumió la defensa de Rosalía Iglesias, esposa del ex tesorero del Partido Popular Luis Bárcenas.
Vivió la confrontación de los Bárcenas el PP durante la instrucción de la denominada caja B del partido. Su marido, el magistrado Javier Gómez de Liaño, ejercía por entonces como abogado del propio Bárcenas.
La incorporación de una letrada de este perfil —con experiencia en causas de gran repercusión mediática y política— no es en absoluto baladí para el devenir del procedimiento que instruye el juez José Luis Calama en la Audiencia Nacional.
La renuncia del anterior defensor, el abogado y catedrático Bernardo del Rosal, había sido comunicada previamente al juez Calama y adelantada por el diario El País. Del Rosal invocó «diferencias irreconciliables» con su cliente, sin ofrecer más detalles sobre la naturaleza del desencuentro. Martínez Martínez, conocido en los sumarios como «Julito», aún no ha prestado declaración ante la Audiencia Nacional pese a figurar como uno de los principales investigados.
Zapatero, en el vértice
Sobre el empresario gravita buena parte del material probatorio que apunta al expresidente Zapatero. Las libretas incautadas por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional en el registro del domicilio de Martínez están «repletas de anotaciones con referencias a altos cargos del estado venezolano» o «de empresas estatales (como CVM, PDVSA, CVG)», directamente vinculadas a actividades de extracción de recursos naturales como carbón, gas, petróleo, oro o níquel.
Entre la documentación intervenida constan también «numerosas anotaciones relativas a porcentajes» en una hoja identificada como «temas de interés», que los investigadores relacionan con un posible plan de negocio vinculado al petróleo y sus derivados.
El denominado caso Plus Ultra gira en torno a una presunta trama de tráfico de influencias ante autoridades nacionales e internacionales para obtener decisiones favorables a terceros, en especial respecto a la ayuda pública de 53 millones de euros concedida en 2021 a la aerolínea.
El auto del juez Calama sitúa a Zapatero en el «vértice» de dicha estructura, descrita como «estable y jerarquizada», y que según el magistrado «utiliza sociedades instrumentales, documentación simulada y canales financieros opacos para ejercer influencias ilícitas, ocultar el origen y destino de los fondos y obtener beneficios económicos en favor de terceros y del propio entramado».
En ese esquema, Martínez Martínez habría actuado como «interlocutor habitual de los clientes de la red», «receptor y ejecutor de instrucciones directas» del expresidente y «responsable de un entramado societario destinado a canalizar los fondos percibidos de dichos clientes» hacia Zapatero y su entorno.
El ex presidente está citado a declarar ante el juez Calama los días 17 y 18 de junio, en lo que se prevé como uno de los momentos más tensos y mediáticos del proceso. Julio Martínez Martínez declarará posteriormente en las semanas posteriores.
El cambio de abogado en una fase tan delicada de la instrucción —con el principal investigado todavía pendiente de prestar declaración y el ex presidente a punto de comparecer ante el juez— pone de manifiesto las fisuras internas de una defensa que aún no ha logrado articular una estrategia sólida.
Márquez de Prado hereda un encargo tan exigente como espinoso: defender al hombre que, según el sumario, fue la bisagra entre el poder político y los negocios en Venezuela. La fiscal de los indomables tendrá que demostrar ahora, desde el otro lado de la sala, que su fama está bien ganada.