El PP fiscalizará en el Senado a RTVE por «numerosos indicios» de corrupción en fondos públicos

El PP ha abierto una comisión de investigación en el Senado para fiscalizar la gestión de RTVE, que «sufre una grave instrumentalización política que desvirtúa su propia naturaleza de servicio público», señala el partido de Alberto Núñez Feijóo en un comunicado.
Además, el PP denuncia que RTVE «sufre también las consecuencias de una gestión poco profesional y manifiestamente ineficiente, que está incluso comprometiendo su viabilidad financiera pese al incesante consumo de fondos públicos, y cuya contabilidad no ofrece la mínima transparencia necesaria para que pueda ser conocida la realidad económica, financiera y patrimonial de la Corporación, además de suscitar sospechas razonables de recurrir a balances ficticios y artificios contables como los relacionados con el IVA».
El PP, que ha nombrado a cuatro consejeros en RTVE pero está en clara minoría con el Gobierno y sus socios, que tienen once asientos en total en el Consejo de Administración, advierte que «existen numerosos indicios de prácticas negligentes en la gestión de fondos públicos que deben ser investigados».
El grupo popular recuerda por ejemplo las relacionadas con Generación D y el Proyecto Haz, que está ya en el foco de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) tras la detección de graves irregularidades; o la devolución de 29,4 millones de euros, más 1,3 millones de euros en intereses de demora, de fondos europeos como consecuencia de la incompetencia para su ejecución.
«Una incompetencia a la que también se suma en ocasiones la mera arbitrariedad con visos de administración desleal, como en el caso Loterías, que ha supuesto el despilfarro de más de un millón de euros de dinero público; o en el caso de la cesión de la totalidad de la oferta lineal de RTVE a una plataforma de pago privada», destaca el PP.
Además, entre las razones que enumera el PP para abrir esta comisión de investigación en el Senado se encuentra la utilización de «criterios puramente mercantilistas de audiencia y, sobre todo y muy en especial, la utilización de la Corporación como plataforma de propaganda partidista y gubernamental».
El PP acusa al Gobierno de «intervenir» RTVE, lo que ha golpeado la credibilidad de la cadena pública. Se refiere a «la emisión de noticias sin contraste de fuentes, en ocasiones, incluso, genuinos bulos que ni siquiera merecen la adecuada rectificación cuando se ponen en evidencia; la constante mezcla de información y opinión, con un sesgo invariablemente favorable al Gobierno; el uso de un lenguaje ofensivo que, en casos señalados, ni siquiera respeta a los menores o a las víctimas; y, en definitiva, la grave pérdida de credibilidad de RTVE y del prestigio consolidado de sus Servicios Informativos, que incluso en coberturas de asuntos relevantes se ven menoscabados por la externalización: todas estas graves disfunciones se han convertido ya en moneda corriente y han sido denunciados por informes demoledores del Consejo de Informativos».