La morosidad de la banca baja al 9,84% en mayo y se mantiene en niveles de julio de 2012
La morosidad de los créditos concedidos por los bancos, cajas y cooperativas a particulares y a empresas ha bajado al 9,84% en el mes de mayo, manteniendo los niveles de julio de 2012, cuando se situó en el 9,86%, según los datos provisionales hechos públicos este lunes por el Banco de España.
Esta cifra incluye el cambio metodológico en la clasificación de los Establecimientos Financieros de Crédito (EFC), que han dejado de ser considerados dentro de la categoría de entidades de crédito.
La cifra total de créditos dudosos ha caído en mayo hasta los 126.152 millones de euros, 1.583 millones de euros menos que el mes anterior. En un año, los dudosos se han reducido en 27.999 millones, equivalentes a un 18,16%.
Así, la morosidad de la banca se ha reducido en 3,76 puntos porcentuales respecto al máximo histórico marcado en diciembre de 2013, cuando se colocó en el 13,6%.
La caída de la morosidad se ha producido, en parte, al mantenerse en mayo el descenso del crédito global del sector. En concreto, se ha reducido en 6.786 millones de euros, un 0,52%, hasta los 1,281 billones de euros. En términos interanuales, el crédito global ha caído un 5,06%.
Sin incluir los datos metodológicos, la ratio de morosidad se colocaría en el 10,04%, puesto que el saldo de crédito se reduciría hasta los 1,256 billones.
En línea con la morosidad, las entidades financieras han recortado sus provisiones respecto al mes anterior en 762 millones de euros, hasta los 74.664 millones. Un año antes, este ‘colchón’ se situaba en 91.836 millones.
Problemas para acceder al crédito
El analista de XTB Jaime Díez ha explicado a Europa Press que los datos de la morosidad ponen de manifiesto la contracción del crédito a pesar de las «casi intangibles» facilidades crediticias que el BCE y otros bancos centrales han puesto a disposición de las entidades financieras.
A su juicio, «el problema no parece estar en la amplia y laxa oferta monetaria, sino en las dificultades y temores que tiene la demanda para acceder a dicho crédito».
Díez ha precisado que el debate sobre si debería cambiar primero las TAE de los préstamos o la solvencia de la demanda de los mismos «sigue empatado», debido a que la «exigua» recuperación «parece centrarse más en el rebote de los datos macroeconómicos que en una real mejora económica de buena parte de la población».
Insiste, además, en que la demanda actual «no puede enfrentarse con holgura a las TAE actuales y los bancos no pueden enfrentarse a la mora actual sin dichas TAE».
«Si a eso sumamos a un lado la precariedad del mercado laboral y a otro las elevadas exigencias regulatorias del organismo central, la consecuencia es un muy leve ritmo de caída que sirve para capear el corto plazo, pero es insuficiente para el largo», ha indicado.
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