Una manera de invertir en ladrillo sin tener gran capital: los REIT
Después del estadillo de la burbuja inmobiliaria, el sector entró en una importante crisis. El número de operaciones de compraventa cayeron (lógico dado los exagerados niveles de construcción que había entonces) y los precios empezaron a caer. Ahora bien, en los últimos meses, hemos asistido a una recuperación del sector. Especialmente en las principales ciudades y sus alrededores, el alquiler y venta de inmuebles ha repuntado. Por ese motivo, inversores (entre ellos muchos extranjeros) han entrado en el mercado para conseguir una atractiva rentabilidad en un contexto de tipos bajos.
Para comprar un inmueble o conjunto de inmuebles es preciso de una importante cantidad de capital no al alcance de muchos. Para aquéllos que no puedan o no quieran realizar una inversión inicial tan importante, existe una forma distinta de invertir en el sector inmobiliario mediante los REIT (Real Estate Investment Trust), también llamados Vehículos de Inversión Inmobiliaria.
Se trata de un instrumento que permite invertir en inmuebles o préstamos con garantía inmobiliaria. Funciona de forma parecida a un fondo de inversión y, dado que cotizan en bolsa, son muy líquidos y es posible entrar y salir de ellos de forma rápida.
¿Qué características presentan los REIT?
Los puntos más destacados de los REIT son los siguientes:
- Elevados dividendos: tienen la obligación legal de distribuir como mínimo el 90% del beneficio que generan en forma de dividendos. Por lo tanto, la tasa de reinversión es muy pequeña y la proporción del beneficio para el inversor, muy elevada.
- Diversificación del riesgo: dado que se trata de una cartera que presenta distintos activos inmobiliarios, no se centra la totalidad del riesgo en uno solo. Por lo tanto, permite reducir el riesgo de la inversión.
- Ofrece una alta rentabilidad: en contra de lo que pudiera parecer, los REIT no han sufrido grandes oscilaciones en su valor. Aunque se trata, evidentemente, de un instrumento de riesgo que puede comportar pérdidas si la rentabilidad de la cartera escogida no es la esperada, si miramos su serie histórica presenta unas rentabilidades similares a la evolución de los principales índices del mercado bursátil. Por lo tanto, progresa de acuerdo a la situación económica general.
- Permite a pequeños inversores acceder al mercado inmobiliario: como se ha comentado en la introducción, para poder invertir en el mercado inmobiliario, en general, se precisa de importantes inversiones. Los REIT permiten, pues, que varios pequeños inversores aúnen sus esfuerzos para poder entrar en este tipo de mercado.
- Realiza inversiones a largo plazo: para evitar una especulación excesiva, se obliga a los gestores de los REIT a diversificar en carteras pensadas en obtener una rentabilidad a largo plazo.
- Mínimo de inversores: se precisan como mínimo a cien inversores para poder tirar adelante una REIT.
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