Economía
las reservas estratégicas siguen descendiendo

La llegada de gas de Argelia se reduce en febrero pese a las gestiones de Sánchez

La llegada de gas de Argelia a España siguió su línea descendente en febrero pese a las continuas gestiones del Gobierno de Pedro Sánchez con el Ejecutivo de Argelia para garantizar el suministro al país y evitar apagones tras el cierre del gasoducto del Magreb en noviembre y el inicio de la invasión de Ucrania por Rusia en la madrugada del 24 de febrero. Mientras, las reservas estratégicas han descendido otro 3,5% en febrero, según los datos publicados este jueves por Enagás, y quedan al borde de lo que marca la ley.

En febrero, España recibió 8.801 GWh de Argelia y, de nuevo como ocurrió en enero, no llegó ni un barco de Gas Natural Licuado (GNL) a las regasificadoras nacionales. La cifra es inferior a la que llegó en enero y representa sólo un 23% del total, cifra muy inferior al 45% de antes del cierre del gasoducto.

A cambio, las comercializadoras de gas españolas están comprando más gas a Estados Unidos, que representa en febrero el 32% del total y repite como primer proveedor, y de Nigeria, que ha aumentado su peso entre los suministradores del país hasta el 21%. Se trata de GNL, más caro que el gas que llega por gasoducto: los buques que han llegado a España en febrero se han disparado en un 70% sobre febrero del año pasado.

Por su parte, Rusia ha seguido suministrando el mismo gas que en enero pese al inicio de la guerra y el debate a nivel europeo sobre la excesiva dependencia del gas procedente de este país. En febrero llegaron 2.174 GWh, cifra similar a la de enero y la de febrero de 2021. Es el 5,7% del total del gas consumido en España. La dependencia española de Rusia es muy inferior a la de otros países europeos, como Alemania (55%).

Francia y el Midcat

Mientras, en plena polémica por la puesta en marcha de un nuevo gasoducto entre Francia y España por Cataluña, el llamado Midcat, para reducir la dependencia del gas ruso, ha aumentado en febrero el gas exportado al otro lado de los Pirineos -a través del gasoducto vasco-. El saldo definitivo entre las salidas de gas y las entradas es favorable a Francia, país reacio a que se construya esta instalación.

La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha ido modificando su postura sobre esta infraestructura desde la negativa inicial de hace unas semanas hasta el apoyo actual -Exteriores presionó a favor del gasoducto para dar a España una posición estratégica en Europa como proveedor de gas-.

El propio Sánchez ha sido más claro todavía este jueves en unas declaraciones a los periodistas en Versalles, donde se reúne con sus homólogos europeos. «Esas interconexiones se tienen que hacer. Es el momento de que las pongamos en marcha», ha señalado, destacando que deben ser financiadas por la Unión Europea y compatibles para transportar gas e hidrógeno. «No es de recibo que la Península Ibérica sea una isla energética», ha dicho.