Los expertos en climatización coinciden: para ahorrar un 25% en aire acondicionado, «baja las persianas antes de esta hora»
De esta forma, las habitaciones no se sobrecalentarán y se podrá recortar una parte del consumo de refrigeración (en torno a un 25%)

En verano, el calor se cuela en nuestras casas mucho antes de lo que creemos. Sobre las diez de la mañana, muchas viviendas acumulan altas temperaturas que, si no se les pone remedio, quedarán instaladas en el salón o en los cuartos hasta que llegue la noche. Es por ello que los especialistas recomiendan bajar las persianas antes de esas primeras horas de la mañana ante la llegada de olas de calor.
De esta forma, las habitaciones no se sobrecalentarán y se podrá recortar una parte del consumo de refrigeración (en torno a un 25%). Bajando las persianas, crea una barrera que evita que los rayos solares atraviesen los cristales y recalienten las paredes o los muebles del interior, haciendo que las habitaciones se calienten un 30% menos.
De esta manera, el aire acondicionado tendrá que hacer mucho menos esfuerzo para alcanzar una temperatura agradable. Aun así, ese ahorro depende de varios factores. La orientación del edificio juega un papel fundamental, al igual que la calidad que tiene el cristal o el aislamiento de la fachada. Por tanto, es importante priorizar el cierre en ventanas que miren al este y al sur, que reciben sol antes, y colocar las lamas del aire acondicionado hacia arriba para que el frío baje solo por gravedad.

Ambiente más fresco
Para poder tener un ambiente más fresco sin tener que arruinarnos, los expertos señalan que hay que ventilar la casa a primera hora, justo cuando la calle todavía conserva ese aire agradable de la madrugada. Una vez que el asfalto se empiece a calentar, es justo cuando hay que cerrar las ventanas.
Si se empieza a notar el calor y encendemos el aire acondicionado, es aconsejable tener la temperatura a 26 grados. Fundamental también es la limpieza de filtros y cerrar las puertas de las habitaciones para que el frío no se escape por los pasillos hacia zonas vacías.