Ecoembes

«Ecoembes no invierte los suficientes recursos en gestionar los residuos de envases»

Contenedores de reciclaje (Foto: GETTY/ISTOCK).
Contenedores de reciclaje (Foto: GETTY/ISTOCK).

La gestión de los residuos de envases de plástico y cartón en España está monopolizada por una sola empresa: Ecoembes. La entidad sin ánimo de lucro no trata directamente los residuos, sino que los gestiona a través de empresas y plantas homologadas, dando lugar a un entramado de reciclaje en el que también participan decenas de empresas productoras y distribuidoras de plástico. Diversas organizaciones y plataformas ecologistas, tanto nacionales como internacionales, ponen en duda la propia naturaleza e intereses de Ecoembes, y acusan a la entidad de inflar las cifras del reciclaje en España y de presionar para retrasar determinados sistemas de reciclaje.

Alberto Vizcaíno, ambientólogo y autor del libro Contenedor Amarillo S.A., es uno de las personas que abandera la cruzada contra Ecoembes. El experto en la gestión de residuos explica a este periódico cómo funciona realmente el sistema de reciclaje en España y cómo actúa el  «lobby» del reciclaje, al que acusa de no invertir suficientes recursos para gestionar los residuos de envases.

Según Ecoembes, en España se reciclan cerca del 80% de los envases ligeros, pero algunas asociaciones ecologista aseguran que la cifra está en el entorno del 25%, ¿cómo se explica ese abultado desfase de cifras? 

En primer lugar conviene matizar. La cifra de Ecoembes se refiere al total de los residuos de envases domésticos ligeros (latas, plásticos, briks…), mientras que la de Greenpeace es para envases domésticos de plástico. En cualquier caso la cifra para los envases domésticos de plástico que ofrece Ecoembes también es varias veces superior a la estimada por la ONG. El desfase se justifica en que organización ha analizado el total de los residuos de envases recogidos y su destino final, descubriendo que la mayoría de los residuos que los ciudadanos dejamos en los sistemas de recogida de residuos domésticos no acaban convertidos en materias primas. La cifra real de reciclaje de residuos de envases ligeros de origen doméstico en España está más cerca del dato de Greenpeace.

Lay ley contempla que Ecoembes debería asumir el 100% de los residuos que generan sus empresas, pero no cubre ese porcentaje, ¿a qué multas se expone por ello? 

Ecoembes es, según la legislación vigente, un sistema integrado de gestión de residuos de envases ligeros, una de las formas que tienen las empresas que venden productos envasados para cumplir con sus obligaciones en materia de recogida y reciclaje de los residuos que causa su actividad. Pero la sociedad Ecoembalajes España S.A., que es quien está detrás de la marca Ecoembes, no toca los residuos. Los objetivos de recuperación de materiales son para las empresas adheridas y, en ultima instancia, vienen marcados por las directivas europeas para el conjunto del país. Es decir, quien se expone a sanciones -que empiezan a llegar por la cantidad de residuos que acaban en vertederos y la gestión de estas instalaciones- es el Reino de España

¿Qué ocurre con los residuos que Ecoembes no recicla?

Los residuos que no se recuperan adecuadamente no pueden someterse a los tratamientos que los deberían convertir en nuevas materias primas, por lo que acaban -en el mejor de los casos- en incineradoras o vertederos. También son fruto de transporte ilícito a terceros países. Otras veces acaban almacenados en instalaciones que no pueden darles salida en el mercado.

Es especialmente preocupante los incendios que se producen en vertederos. Se han contabilizado cerca de 200 en menos de ocho años, según las asociaciones ecologistas, ¿a qué se debe este fenómeno?

Así es. Los materiales de envase son, en su mayoría, materiales inflamables. Si los acumulamos en vertederos o pasan demasiado tiempo almacenados en depósitos que no cumplen la legislación vigente o en instalaciones que no tienen medidas adecuadas de prevención el riesgo de incendio se acaba materializando. El Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil) ha evidenciado que un 15% de estos sucesos son provocados y en la mayoría hay indicios de negligencia o mala gestión.

Muchos de estos sucesos ocurren en pequeñas y medianas empresas…

Sí, empresas para las que un incendio implica la ruina, por lo que no creo que el sector del reciclaje esté causando estos incendios. Es más entiendo que son los primeros interesados en investigar por qué ocurren y evitarlos, pero lo cierto es que seguimos con más dudas que certezas. Una de estas últimas es que varias decenas de instalaciones que aparecen como recuperadores y recicladores homologados en los listados de Ecoembes. Así pues, todo parece indicar que Ecoembes no invierte los suficientes recursos en gestionar los residuos de envases de plástico.

La gestión de reciclaje de Ecoembes se basa en el SIG (Sistema Integrado de Gestión), pero existe otra alternativa, el SDDR, que no gusta al «lobby» del reciclaje» ¿Su aplicación pondría en peligro el negocio de Ecoembes?

Cuando hablamos de SDDR nos referimos a sistemas de depósito, devolución y retorno, previstos en la normativa de envases de 1997 y en las directivas europeas de residuo. Son un mecanismo aplicable a cualquier tipo de residuos y que premia la participación en los sistemas de recogida de residuos mediante una fianza que el consumidor deja depositada en el sistema y recupera cuando entrega el residuo en el que se convirtió el producto comprado. El ejemplo en España era el casco retornable que desapareció de nuestros pueblos y ciudades, junto con los pequeños establecimientos que vendían con este tipo de envases, a medida que Ecoembes y los envases de usar y tirar avanzaban. La sociedad anónima presiona para que en España no se establezcan sistemas de retorno ni se implanten los envases reutilizables porque su modelo de negocio depende de la cantidad de envases de usar y tirar que se comercialicen.

¿Cómo se opone Ecoembes a este último sistema?

Por eso financian cátedras universitarias que les hacen estudios a medida, hacen campañas publicitarias o soportan económicamente a organizaciones de perfil ambiental con las que controlan el discurso y condicionan la opinión pública, influyendo también en los procesos de toma de decisiones.

Son muchos millones de euros todos los años en acciones con responsables políticos que deberían velar por el pequeño comercio y los productos de proximidad, asociaciones que deberían reclamar más limpieza en las calles menos envases de usar y tirar en el campo o universidades que dejan de estudiar el impacto de los plásticos de un solo uso en la salud de las personas, todo ello para dar gusto a una corporación que maneja 500 millones de euros la año.

¿La nueva Ley de Residuos que se pondrá en marcha en los próximos meses favorece los intereses de Ecoembes?

Tal y como está redactado el borrador en tramitación es muy favorable a los intereses de Ecoembes. Mantiene la opacidad que impide a profesionales, ecologistas o consumidores responsables despejar las dudas sobre las cifras de reciclaje y no toma medidas serias que mejoren significativamente la recogida de residuos de envases o el abandono de basuras dispersas en la naturaleza.

¿Por qué gestión de residuos debería apostar España?

Si queremos ponernos al día de nuestros compromisos con Europa para evitar próximas sanciones debemos apostar por una legislación menos complaciente con un modelo que en 23 años de funcionamiento se ha mostrado incapaz de llegar a cubrir las necesidades que justifican su existencia. Se necesita incorporar plenamente los principios de responsabilidad ampliada del productor y de quien contamina paga y repara que inspiran las directivas europeas. Es la única forma de que el consumidor reciba información relevante en los productos que compra. No es normal que siga siendo más caro un producto porque no incorpora los costes ambientales, económicos y sociales que Ecoembes traslada al conjunto de la sociedad en vez de incorporarlo a esos envases que son responsabilidad de los socios de la S.A. y las empresas adheridas a su sistema integrado de gestión.

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