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Economía
macroeconomía

Las medidas de Sánchez por la guerra no funcionan: la inflación ya supera en medio punto a la eurozona

La tasa de inflación armonizada de España fue la más elevada entre las grandes economías

La eurozona se acerca a una crisis de estanflación: el PIB crece sólo el 0,1% con la inflación al 3%

  • Benjamín Santamaría
  • Economista, analista, conferenciante y máster de educación con especialidad en Economía. Redactor de economía y empresas en OKDIARIO y autor de 'La economía a través del tiempo' en el Instituto Juan de Mariana. Miembro de la junta directiva del Centro Diego de Covarrubias.

Las medidas contra los efectos de la guerra de Irán que ha aprobado el Gobierno de Sánchez no están siendo capaces de retener la inflación en España. Tanto es así que el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) de abril, que comenzó cuando ya estaban vigentes, de España fue del 3,5%, medio punto por encima de lo que se registró en la eurozona. Así lo reflejan los datos publicados este jueves por la oficina estadística de la Comisión Europea, Eurostat.

Es decir, las políticas tomadas de urgencia para aminorar el impacto de la crisis energética en España no han conseguido que el país se encuentre con una inflación considerablemente superior a la que sufren las naciones que utilizan la misma moneda.

Con una inflación en el 3,5%, España se distancia en medio punto del 3% de la eurozona en el primer trimestre. Todo ello pese a que los países del euro sufrieron una aceleración de cuatro décimas respecto del dato de marzo y el mayor aumento del coste de la vida en la región desde septiembre de 2023.

La inflación en la eurozona

Este repunte en la tasa de inflación interanual de la zona euro en abril, segundo mes del conflicto en Oriente Medio, reflejaría una subida del 10,9% interanual del coste de la energía, frente al aumento del 5,1% registrado en marzo, mientras que los alimentos frescos se encarecieron un 4,7%, medio punto porcentual más que el mes anterior.

Por otro lado, el coste de los bienes industriales no energéticos subió un 0,8% interanual, tres décimas más que en marzo, mientras que los servicios se encarecieron un 3% interanual, frente al 3,2% del mes anterior.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. (Getty Images).

De este modo, al excluir del cálculo el impacto de la energía, la inflación de la zona euro en abril fue del 2,2%, una décima inferior al dato de marzo, mientras que la tasa subyacente, que además de los precios de la energía deja fuera del cálculo también a los alimentos, el alcohol y el tabaco, se ha moderado también una décima, hasta el 2,2%.

Entre los miembros de la eurozona, las tasas anuales más bajas se registraron en Finlandia (2,3%), Malta (2,4%), Países Bajos y Francia (2,5%). Por contra, las más elevadas se observaron en Bulgaria (6,2%), Croacia (5,4%) y Luxemburgo (5,2%).

España se sitúo en la mitad superior de la tabla, con una tasa de inflación armonizada en abril que repuntó una décima, al 3,5% interanual, lo que implica un diferencial de precios desfavorable respecto de la zona euro de medio punto porcentual.

De este modo, la tasa de inflación armonizada de España fue la más elevada entre las grandes economías del euro, ya que en Alemania e Italia se situó en el 2,9%.

«La inflación ya refleja el impacto del alza de los precios de la energía», señala Nicola Nobile, para quien los datos publicados ofrecen un anticipo de lo que el BCE deberá afrontar, con una inflación por encima del objetivo y una actividad económica débil.

«Creemos que el banco central no podrá ignorar este shock energético, incluso si lo considera temporal, para mantener ancladas las expectativas de inflación», señala el experto de Oxford Economics.