BBVA justifica su relevo en la cúpula para afrontar la «enorme disrupción» de la inteligencia artificial
Genç afirma que la tecnología transformará la productividad, los procesos y la relación con los clientes
BBVA aprovechó la presentación de sus resultados semestrales, con un beneficio récord de 6.051 millones de euros, para dejar claro que la entidad considera definitivamente cerrada la etapa marcada por la OPA sobre Banco Sabadell y que toda la atención está puesta en ejecutar su plan estratégico y preparar al banco para el impacto de la inteligencia artificial.
«Es un capítulo que hemos cerrado. Hemos pasado página y estamos centrados en nuestro plan estratégico», afirmó Genç al ser preguntado por las lecciones de la operación frustrada. El directivo atribuyó el fuerte crecimiento del crédito al buen momento comercial del banco, especialmente en consumo y financiación a empresas, y aseguró que espera que esa dinámica continúe durante el segundo semestre.
Apuesta por el equipo
Uno de los anuncios con mayor calado fue la defensa de la profunda reorganización de la alta dirección comunicada el día anterior. Genç justificó los cambios por la necesidad de afrontar una transformación sin precedentes del sector financiero impulsada por la inteligencia artificial.
Según explicó, esta tecnología permitirá aumentar la productividad de los 127.000 empleados del grupo, rediseñar miles de procesos internos y modificar por completo la interacción con los clientes, que en el futuro podrán comunicarse con el banco mediante conversaciones con sus aplicaciones en lugar de navegar por menús tradicionales.
El consejero delegado defendió que la renovación busca aportar «una nueva energía» a la organización y aprovechar la «espectacular cantera de talento» de BBVA para afrontar los tres años restantes del actual plan estratégico.
Menos hipotecas con el sello BBVA
Durante la comparecencia, la entidad también confirmó que mantiene una posición prudente en el mercado hipotecario español, donde continúa perdiendo cuota de mercado al priorizar la rentabilidad frente al volumen, mientras concentra el crecimiento del negocio en empresas y pymes. Además, señaló que sigue reduciendo de forma progresiva su participación en Telefónica como parte de la gestión de su cartera financiera, aunque subrayó que mantiene una «magnífica relación» con la compañía.
En relación con otros asuntos regulatorios, BBVA evitó hacer valoraciones sobre los procedimientos abiertos por el caso Villarejo y el expediente de la CNMC, limitándose a expresar su respeto por ambos procesos y a reiterar su compromiso con el cumplimiento de la normativa.