Los psicólogos han llegado a la conclusión de que las personas que dejan la ropa tirada no son desordenadas, sólo tienen un cerebro que les hace ser más creativos
Dejar una camiseta sobre una silla o acumular prendas en una habitación puede responder a hábitos, prioridades y formas diferentes de organizar la información
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Dejar la ropa sobre una silla, encima de la cama o incluso en el suelo suele asociarse rápidamente con falta de organización. Sin embargo, la psicología ha estudiado durante años la relación entre orden, desorden, personalidad y creatividad, y sus conclusiones son bastante más complejas. Algunas investigaciones han encontrado que determinados entornos desordenados pueden favorecer el pensamiento creativo y la generación de ideas originales, aunque otros estudios no han conseguido reproducir completamente esos resultados. Por eso, tener ropa tirada no convierte automáticamente a alguien en creativo, pero sí puede formar parte de una manera diferente de organizar el entorno.
El desorden no siempre es caos
La primera diferencia importante está entre un espacio realmente caótico y un entorno que simplemente no sigue los criterios de orden de otra persona. Alguien puede dejar varias prendas fuera del armario y, aun así, saber perfectamente qué ropa tiene, dónde está y cuál piensa utilizar después. Desde fuera parece desorganización, pero para quien vive así puede existir una lógica funcional propia.
La psicología también advierte de que la limpieza o el orden no son rasgos absolutos de personalidad. Los hábitos se aprenden y pueden modificarse con el tiempo. De hecho, especialistas citados por The Washington Post señalan que la capacidad de organizarse puede aprenderse y que no existe una única manera correcta de mantener una vivienda.
Una investigación relacionó desorden y creatividad
Uno de los estudios más conocidos sobre esta cuestión fue publicado en 2013 en Psychological Science. Investigadores dirigidos por Kathleen Vohs analizaron cómo influían los ambientes ordenados y desordenados en diferentes comportamientos. En una de las pruebas, los participantes que se encontraban en una habitación desordenada produjeron respuestas más creativas en una tarea de generación de ideas.
La explicación propuesta era que el orden favorece las convenciones y las estructuras conocidas, mientras que un ambiente desordenado podría facilitar una ruptura con esas pautas. La propia psicología ha explicado que el desorden parecía favorecer determinadas formas de pensamiento poco convencional.
La ropa también puede tener una lógica
Una habitación con ropa fuera del armario puede representar simplemente un sistema personal de clasificación. Algunas personas separan mentalmente las prendas que ya han utilizado, pero que todavía pueden volver a ponerse, las que deben lavarse y las que quieren tener disponibles al día siguiente.
Lo que para otra persona parece una montaña de ropa puede ser, para su propietario, un sistema perfectamente comprensible. Esta diferencia explica por qué el desorden visual no siempre equivale a desorganización mental. El problema surge cuando ese sistema deja de funcionar incluso para quien lo ha creado.