Jardinería

Ni fertilizantes ni injertos: el truco infalible de los jardineros para recuperar geranios de un año para otro

Geranios
Poda del geranio. Foto: ilustración propia.
  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Los geranios son, probablemente, las plantas de exterior más populares en España: llenan balcones, patios y ventanas de color durante toda la primavera y el verano, hasta el punto de convertirse en un símbolo de los pueblos del norte. Pero cuando llega el frío, muchas personas los descartan sin más, convencidas de que hay que comprar ejemplares nuevos cada año.

Sin embargo, los jardineros profesionales insisten fehacientemente en que no hace falta tirar nada. Recuperar un geranio de un año para otro, contrario a lo que uno creería, no depende de fertilizantes caros ni de injertos complicados, sino de un gesto muy concreto que casi nadie hace en el momento adecuado.

La poda, el verdadero secreto para salvar los geranios de un año para otro

El primer paso, según los expertos del vivero Cigarrales de Cobisa, en Toledo, es una poda ligera. Hay que eliminar los tallos largos que solo tienen hojas en la punta, porque consumen energía sin aportar nada a la planta. También conviene cortar los tallos que se cruzan entre sí, los que crecen hacia dentro y los que están débiles, secos o demasiado alargados.

Con este recorte, el geranio deja de malgastar energía en ramas inútiles y la concentra en producir hojas y flores nuevas. Es un gesto sencillo, que apenas lleva unos minutos, pero que marca la diferencia entre una planta que sobrevive al invierno y otra que se marchita sin remedio.

Eso sí, conviene usar unas tijeras limpias y bien afiladas, para evitar que la herida se infecte con hongos u otras enfermedades.

Una vez hecha esta poda de fondo, hay un segundo hábito que multiplica los resultados. Jaime Gumiel, técnico profesional en jardinería y floristería y conocido en redes sociales como Huerta Forestal, donde suma varios millones de seguidores, explica que el geranio «solo quiere florecer, echar semillas y descansar hasta el año siguiente».

¿Por qué cortar las flores marchitas mantiene al geranio floreciendo todo el año?

En cuanto la flor madura y empieza a producir semillas, la planta interpreta que ya cumplió su función biológica y deja de generar brotes nuevos.

Por eso, su truco consiste en cortar los tallos florales en cuanto la flor empieza a marchitarse, antes de que llegue a formar semillas.

De esta forma, el geranio nunca da por terminado el ciclo y sigue invirtiendo energía en sacar hojas verdes, densas y flores nuevas durante meses.

¿Qué hay que hacer si el geranio ya amarillea y no saca flores?

Si a pesar de la poda, el geranio sigue apagado, con hojas amarillas y sin flores, hay un remedio adicional que puede ayudar.

La jardinera Chita, que comparte trucos de horticultura ecológica en su cuenta de Instagram ‘@_jardin_de_la_chita’, recomienda una ligera hidratación combinada con humus de lombriz líquido, un abono natural suave pero muy completo. Basta con un tapón de producto por cada litro de agua.

La clave está en aplicar la mezcla en el borde de la maceta, lejos del tallo principal, para que llegue bien a las raíces más alejadas.

En pocos días suelen aparecer brotes nuevos, las hojas recuperan un verde intenso y la planta vuelve a florecer.

¿Cuándo podar los geranios para que aguanten hasta la próxima primavera?

El otoño, antes de que lleguen las heladas, es el mejor momento para hacer esta poda de recuperación.

En zonas con inviernos suaves basta con proteger la maceta del frío directo; en las más frías conviene guardar el geranio en un lugar luminoso, resguardado y sin heladas hasta la primavera, ya sea un porche cerrado, un garaje con ventana o un rincón interior cercano a una ventana orientada al sur.

Regar poco durante los meses fríos, sin encharcar la tierra, y esperar a marzo para retomar el riego habitual y las primeras podas de mantenimiento, es todo lo que necesita la planta para volver a llenarse de flores.

Dicho todo esto, a no gastar dinero ni complicárselas. Solo basta con tijeras bien afiladas y el gesto justo en el momento justo.

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