Ni amoníaco ni vinagre: el truco de una experta en limpieza para que tu sofá no huela mal
El sofá es, sin lugar a dudas, uno de los muebles que más utilizamos en casa pero, normalmente, no le prestamos la suficiente atención a su limpieza. Con el paso del tiempo, es normal que acumule suciedad y olores desagradables, los cuales no es fácil eliminar. Hay quienes optan por soluciones convencionales, como el vinagre o el amoníaco, pero, tal y como aseguran los expertos en limpieza, no siempre son la mejor alternativa. Hay métodos más efectivos, seguros y, sobre todo, duraderos, para que el sofá se mantenga en perfecto estado y libre de malos olores durante mucho tiempo.
Durante muchos años, el vinagre se ha popularizado como el mejor remedio casero para desinfectar y eliminar manchas de distintas superficies, como el sofá. Sin embargo, aunque en muchos casos es un gran aliado, en superficies delicadas como la tapicería del sofá puede provocar la aparición de manchas. Además, su olor se suele quedar en el tejido durante varios días. En cuanto al amoníaco, los expertos en limpieza desaconsejan su uso en sofás, ya que puede dañar los tejidos, dejar marcas, e incluso decolorarlos. Además, tiene un olor muy fuerte que puede molestar a niños y mascotas.
El truco definitivo para la limpieza del sofá
El verdadero secreto no está en enmascarar el mal olor con productos fuertes, sino en neutralizarlo. Y para ello, nada mejor que el el bicarbonato de sodio. Es uno de los productos más utilizados en la limpieza del hogar, ya que puede absorber olores sin dejar rastro. En el caso del sofá, su aplicación es muy sencilla:
- Lo primero es espolvorear una cantidad generosa de bicarbonato de sodio sobre toda la superficie del sofá, haciendo especial hincapié en las zonas que más se utilizan, como los cojines.
- A continuación, dejamos que actúe durante toda la noche, aproximadamente ocho horas.
- Una vez transcurrido el tiempo, retiramos con la aspiradora, ¡y listo!
Gracias a este método tan simple, el sofá adquiere una sensación de frescura inmediata. A diferencia del vinagre o el amoníaco, no impregna la tela con olores intensos ni daña el tejido.
Aunque el bicarbonato por sí solo funciona de maravilla, se puede combinar con aceites esenciales. Bastan unas pocas gotas de lavanda, eucalipto o limón para que el sofá tenga con un aroma agradable y duradero. El truco está en mezclar el bicarbonato con unas gotas del aceite esencial elegido antes de espolvorearlo.
Lo recomendable es repetir este proceso al menos una vez al mes, o cada vez que el sofá empiece a mostrar señales de mal olor.
Errores a evitar
Muchas personas, en su afán por dejar el sofá impecable, cometen errores que terminan empeorando el problema, como utilizar demasiada cantidad de agua en la limpieza. Los sofás tienen un relleno interior que, cuando se humedece, tarda mucho tiempo en secar y puede generar moho.
Otro error habitual es recurrir a productos químicos muy fuertes, creyendo que eliminarán los olores de raíz. Sin embargo, estos productos dejan un olor químico penetrante y, además, pueden deteriorar el tejido.
También es habitual cubrir los olores con ambientadores o perfumes textiles. Aunque estos productos generan una sensación de frescura, en realidad no eliminan el mal olor, sino que lo camuflan durante unas horas.
Consejos prácticos
Más allá de este truco, existen hábitos que ayudan a prevenir la aparición de malos olores:
- La ventilación diaria es fundamental para que el aire circule y los olores no se concentren.
- Colocar fundas o cobertores que se puedan meter en la lavadora prolonga la vida útil del sofá y facilita la limpieza.
- Pasar un cepillo suave o la aspiradora elimina polvo, pelos de mascotas y partículas que generan mal olor.
Cabe recordar que el sofá no es simplemente un mueble, sino un punto central de la vida en el hogar. Recibimos a invitados en él, pasamos horas sentados leyendo un libro o viendo una película, de vez en cuando nos echamos una siesta… Por lo tanto, si el sofá huele mal, no sólo afecta a la comodidad, sino también a la percepción general de limpieza de la casa.
Después de conocer las diferentes alternativas que existen, queda claro que la mejor forma de eliminar olores del sofá no pasa por el vinagre ni por el amoníaco, sino por soluciones simples como el bicarbonato. Asimismo, es fundamental acompañar este método por buenos hábitos, como la ventilación.
Finalmente, cabe recordar que para poner en práctica este truco de limpieza del sofá, lo más importante no es esperar a que el olor sea insoportable, sino mantener una rutina de cuidado constante. De este modo, el mueble seguirá ofreciéndonos un espacio de descanso y confort y, al mismo tiempo, durará muchos años en perfecto estado. Una vez más, se demuestra que los remedios caseros son muchas veces la alternativa más útil para solucionar problemas en el hogar.
Lo último en Curiosidades
-
Inaudito: abre al público el castillo medieval más desconocido de España y parece de película
-
Casi nadie lo sabe, pero esta planta hace más por tu vida amorosa que cualquier app, según el Feng Shui
-
Las expertas en limpieza están mezclando agua oxigenada con detergente y es el mejor truco que vas a leer en tu vida
-
Se acabó la discusión: un estudio científico desmonta uno de los mitos más antiguos sobre la carne de caza
-
Ni amoníaco ni vinagre: el truco de una experta en limpieza para que tu sofá no huela mal
Últimas noticias
-
Alonso explica el porqué de su bajón: «Los demás van mejorando y yo no necesito tanto para dar el 100%»
-
Clasificación y parrilla de salida para el GP de Holanda de F1 2025
-
Clasificación GP de Países Bajos F1: resumen y cómo ha quedado hoy la clasificación y parrilla de salida para la carrera de fórmula 1
-
Carlos Sainz desvela la gran debilidad de Williams: «Tenemos una limitación con las temperaturas»
-
Piastri vuelve a sorprender a Norris con la pole en Holanda con Sainz noveno y Alonso décimo