El motivo por el que no debes guardar nueces en la despensa
Las grasas que contienen las nueces su un factor decisivo para su correcto almacenaje.
¿Cuántas nueces puedes comer al día y cuánto engordan?
Todos los beneficios de comer nueces
5 razones para comer nueces todos los días
El consumo de nueces diario reduce el colesterol malo, según un estudio
Uno de los frutos secos que más gustan en todo el mundo son las nueces. Ya sea que las comamos tal cual o que las utilicemos para hacer recetas como una rica tarta de nueces, están llenas de beneficios para nuestro organismo siempre y cuando las comamos con todas sus propiedades de textura y sabor y para ello, es importante saber almacenarlas de la manera correcta por lo que os vamos a explicar a continuación dónde se guardan las nueces y sobre todo porque nunca deben estar en la despensa.
No guardes nunca las nueces en la despensa
Las nueces son uno de los ingredientes más valiosos que puede tener en tu cocina, pero la despensa no es el lugar donde deben almacenarse. Esto se debe a su alto contenido en grasas. Para evitar que las nueces se vuelvan rancias, es importante almacenarlas adecuadamente. Y cuando se considera el costo de comprar nueces, es importante almacenarlas correctamente, para no desperdiciar dinero.
Proteger contra los elementos
Como cualquier otro alimento que queramos almacenar, las nueces no pueden estar sin más, al aire y colocadas como ya hemos dicho, en la despensa. Lo ideal es colocar las nueces en un recipiente hermético y luego meterlas en el frigorífico o incluso son aptas para meter en el congelador.
La exposición a la luz, el oxígeno y el calor que se suele tener en la despensa puede hacer que las nueces se vuelvan rancias más rápido debido al alto nivel de grasas no saturadas que contienen. Al mantenerlas alejados de estos elementos en el refrigerador o el congelador, nuestros frutos secos deberían durar más y mantener un mejor sabor. De hecho, si se guardan en el congelador , las nueces pueden durar años, aunque para ello, debemos envolverlas primero en plástico y luego ponerlas en una bolsa hermética marcada y apta para el congelador.
Y por otro lado, si guardas nueces en la nevera, asegúrate de mantenerlas alejadas de alimentos que tengan mucho olor como las cebollas debido a su capacidad para absorber olores. Es importante tener en cuenta que las nueces pueden comenzar a perder su sabor en el frigorífico, incluso si se mantienen en un recipiente hermético aunque si se almacenan adecuadamente en su bolsa hermética o también te puede servir un táper, las puedes tener hasta cuatro meses en la nevera.
Para descongelarlas o quitarles el frío de la nevera a la hora de querer comerlas o usarlas en cualquier receta, bastará sacarla unas horas antes y dejarlas a temperatura ambiente, aunque eso sí, alejadas de fuentes de calor como el horno o la cocina.
Temas:
- Alimentos
Lo último en Curiosidades
-
Cómo evitar las cucarachas en el aire acondicionado: por qué aparecen
-
La reflexión de ‘El Principito’ sobre el sentido de la vida: «El sentido de las cosas no está en las cosas mismas, sino en nuestra actitud hacia ellas»
-
El truco para fertilizar el jardín en verano sin dañar las plantas: cuándo abonar, qué cantidad utilizar el error que debes evitar
-
La reflexión de Jane Austen en Orgullo y Prejuicio (1813): «La vanidad y el orgullo son cosas distintas, aunque muchas veces se usan como sinónimos»
-
Las pastillas para lavavajillas no solo son buenas para los platos: 9 trucos domésticos sorprendentes que deberías probar
Últimas noticias
-
Primeras señales «positivas» en la lucha contra el fuego que ha quemado 77.000 hectáreas en el centro de España
-
RTVE omite que el bombero al que llevó a hablar de los incendios es un activista que ha participado en actos de Podemos e IU
-
El incendio de Vall de Uxó obliga a confinar Onda: 64.000 personas quedan sin poder salir de sus casas en Castellón
-
La violencia se apodera de las calles de Palma y la Policía Nacional se ve obligada a cargar contra manifestantes violentos
-
Palma se manifiesta contra la masificación entre gritos turismofóbicos: «¡Fuego al turismo, tourists go home!»