Los ingenieros lo confirman: si a una habitación le da el sol todo el día, «hay que poner un toldo porque es ahorro directo»
El gasto de la instalación de un toldo se podría amortizar a medio plazo gracias al ahorro en la factura de la luz
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Combatir contra las altas temperaturas se ha vuelto un suplicio en pleno agosto y más dentro de los hogares. Los ingenieros y expertos en eficiencia energética han dado con la tecla para reducir la exposición solar dentro de las habitaciones, lo que se traduce en una reducción del coste en la factura de la luz.
Los toldos cuentan con una gran ventaja y es que bloquean la radiación antes de que toque el cristal, evitando el efecto invernadero. Los beneficios de este aparato se dividen en ahorro económico, confort térmico y protección del hogar.
Ventajas de instalar un toldo
La principal gran ventaja de este dispositivo es que funciona como barrera que impide los rayos de sol, lo que significa que impide que se caliente la habitación. Al estar más templada la habitación, los dispositivos de aire acondicionado tendrán que emplear menos energía para enfriar la habitación e incluso se podrá reducir su uso. Esto se traduce directamente en un ahorro en el coste de la factura de la luz que puede alcanzar hasta el 30%. El ahorro dice que a medio plazo el coste del toldo está totalmente amortizado.
Además de reducir el calor que provocan los rayos de sol, también elimina los deslumbramientos provocados por el mismo. No permite la entrada de los rayos y que se reflejen en pantallas y espejos dentro de las habitaciones. En caso de poder contar con terrazas o balcones, hace que en las horas del día puedan ser espacios habitables, donde el sol no irradia.
Los rayos del sol portan consigo rayos ultravioleta. Estos rayos en abundancia son muy peligrosos para nuestra piel, por lo que utilizar barreras físicas es necesario. Estos rayos pueden decolorar sofás, cortinas e incluso suelos de madera si se exponen de forma continuada a los rayos solares.