Hogar

Los arquitectos expertos coinciden: tener un toldo de este color en España en verano es «como tener un radiador»

Un toldo
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En los últimos años, ha aumentado de forma exponencial el número de hogares que optan por instalar un toldo para reducir la entrada de calor. No se trata de un simple complemento para la terraza, sino de una herramienta práctica que ayuda a ahorrar en la factura eléctrica y mejorar el confort. Sin embargo, durante el proceso de decisión de compra, muchas veces se cometen errores, como elegir el clásico toldo verde oscuro. Sin embargo, el arquitecto Jordi Martí advierte: «Un toldo verde en la terraza es como tener un radiador delante de la ventana».

La razón es muy fácil de entender: los colores oscuros absorben mucha más radiación solar que los claros. Según explica, mientras las superficies blancas reflejan gran parte de la energía solar, los tonos oscuros atraen y retienen el calor. Según señala el arquitecto, un toldo de color verde oscuro puede absorber entre el 80% y el 90% de la radiación solar, mientras que determinadas lonas negras llegan a captar cerca del 98%. Como consecuencia, el tejido alcanza temperaturas muy elevadas y favorece la acumulación de aire caliente en la zona situada bajo el toldo. «La tela se calienta de forma drástica», asegura.

¡No elijas un toldo de este color!

@jordimartix Tu toldo podría ser mucho mejor, es cuestión de física #ahorroenergetico #aprendeentiktok #ciencia #fisica ♬ sonido original – jordimartix

«Si tienes un toldo de color oscuro, conviene saber que su capacidad para proteger del calor no es la más eficiente. Diversos estudios indican que este tipo de lonas absorben una gran cantidad de radiación solar, por lo que terminan calentándose y actuando como una fuente adicional de calor frente a la vivienda.

La popularidad de los toldos verdes podría estar relacionada con la asociación visual que hacemos con la naturaleza y los espacios frescos. Sin embargo, desde el punto de vista térmico, los colores oscuros presentan un inconveniente evidente: acumulan calor. El resultado es que la lona se calienta y genera una zona especialmente cálida bajo el toldo, algo parecido a tener un radiador delante de la ventana.

El investigador Huertos Pepinhaus dedicó su tesis doctoral al estudio de los llamados toldos refrescantes. Mediante una cámara termográfica analizó numerosos materiales y comprobó que el rendimiento mejoraría si la cara superior del toldo fuese reflectante. No obstante, las telas blancas y ligeras tampoco son perfectas, ya que bloquean menos radiación directa que las lonas oscuras.

Por ello, una de las alternativas más prometedoras consiste en utilizar materiales de doble capa: reflectantes en la parte exterior para rechazar la radiación solar y absorbentes en la interior para mejorar el confort».

Consejos prácticos

La estructura generalmente está fabricada en aluminio y su calidad influye tanto en la resistencia como en la durabilidad del sistema. Respecto al accionamiento, los modelos automatizados incorporan sensores capaces de detectar la intensidad solar, el viento o la lluvia, y ajustan el funcionamiento del toldo de forma automática.

Además de proporcionar sombra, algunos toldos incorporan mecanismos destinados a prolongar la vida útil de la lona. Uno de los más extendidos es el sistema de cofre, que guarda completamente el tejido cuando el toldo permanece cerrado, protegiéndolo de la suciedad, la lluvia y la radiación solar cuando no está en uso.

La elección del tejido es uno de los factores más importantes para determinar la eficacia de un toldo. Las lonas acrílicas son las más utilizadas por su resistencia, capacidad de protección solar y durabilidad. Las fabricadas en PVC destacan por su impermeabilidad, mientras que los tejidos técnicos más recientes ofrecen ventajas adicionales como una mayor ventilación, facilidad de limpieza y una mejor entrada de luz natural.

Radiación solar

Cuando la radiación solar alcanza un material, ya sea un tejido o un vidrio, la energía se reparte entre tres procesos fundamentales:

  • La transmisión (T) corresponde a la parte de la radiación que atraviesa directamente el sistema y penetra en el interior del edificio. Cuanto mayor sea este porcentaje, mayor será también la entrada de calor al espacio interior.
  • La reflexión (R) es la fracción de energía que rebota en la superficie del material y regresa al exterior sin llegar a calentarlo ni transferir calor al interior. Este comportamiento depende de factores como el color, la textura y el acabado de la superficie.
  • Por último, la absorción (A) representa la energía que queda retenida por el material. Como consecuencia, el tejido o el vidrio aumentan su temperatura y posteriormente pueden liberar ese calor tanto hacia el exterior como hacia el interior.

Tal y como explica la Asociación Española de Sombreado y Control Solar (AESSO) en uno de sus informes técnicos, «estos tres fenómenos siempre se dan en conjunto y están relacionados entre sí: Transmisión + Reflexión + Absorción = 100 % de la radiación incidente. Entender cómo se reparte esa energía es el primer paso para evaluar correctamente el comportamiento térmico de una solución de sombreado».

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias