CONSEJOS PARA AHORRAR

El error que estás cometiendo si usas la calefacción a diario: los expertos revelan cuál es el mejor método para ahorrar

Cómo el "siempre encendido" dispara tu factura: la verdad sobre el termostato y el ahorro energético

La evidencia científica desmiente el mito: apagar y encender es la clave para recortar hasta un 20% en calefacción

Sabes que eres de clase media-baja cuando posees este patrón mental y lo aplicas a diario sin darte cuenta

El arriesgado 'oficio' que fue perseguido en la posguerra española: por suerte hoy ya nadie lo practica en España

calefacción
Hombre apaga la calefacción antes de salir de su hogar.

Con la llegada del frío intenso, el manejo del termostato se convierte en el centro de todas las discusiones domésticas. Existe una creencia muy extendida que asegura que mantener la calefacción encendida de forma ininterrumpida a una temperatura baja ayuda a reducir el consumo.

Sin embargo, los especialistas en eficiencia energética son tajantes: éste es uno de los errores más costosos que podemos cometer en invierno.

El mito del «mantenimiento»

Muchos usuarios evitan apagar la caldera por miedo al «pico de consumo» que supone volver a calentar la vivienda desde cero. No obstante, expertos como el ingeniero industrial Jorge Morales de Labra aclaran que esta lógica es físicamente incorrecta. Mantener la calefacción encendida de manera constante implica que el sistema debe trabajar continuamente para reponer el calor que la vivienda pierde inevitablemente a través de muros y ventanas.

En cambio, al apagar el sistema cuando no estamos en casa o durante la noche, se detiene el gasto energético por completo. Aunque el encendido posterior requiera un esfuerzo inicial mayor, el ahorro acumulado durante las horas de inactividad compensa con creces ese arranque. Según los análisis, si vamos a ausentarnos más de dos horas, la decisión más inteligente para el bolsillo es pulsar el botón de apagado.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de La Tarde COPE (@latardecope)

Las claves para optimizar el gasto

Para quienes buscan un equilibrio entre confort y ahorro, los expertos coinciden en una serie de pautas fundamentales que pueden reducir la factura de forma drástica:

  • La regla de los 21 grados: ésta es la temperatura considerada ideal para el bienestar en el hogar. Superar este límite no sólo es innecesario, sino que cada grado adicional puede incrementar el consumo energético en un 7%.
  • Gestión de ausencias y descanso: por la noche, la recomendación es apagarla o, en su defecto, bajarla a unos 15-17 grados. Si la vivienda cuenta con un buen aislamiento, lo ideal es el apagado total.
  • Mantenimiento preventivo: acciones tan sencillas como purgar los radiadores antes de la temporada o colocar burletes en puertas y ventanas para evitar filtraciones de aire frío son esenciales para que el sistema trabaje de forma eficiente.
  • Ventilación inteligente: no es necesario dejar las ventanas abiertas durante horas. Con 10 minutos a primera hora de la mañana es suficiente para renovar el aire sin que las paredes pierdan todo su calor acumulado.

En definitiva, la ciencia y la economía doméstica se dan la mano en una conclusión clara: la calefacción debe estar al servicio de nuestra presencia en casa. El «siempre encendido» no es una estrategia de ahorro, sino un hábito que hincha las facturas sin necesidad. Al ajustar el uso a los momentos reales de ocupación, es posible reducir el gasto energético hasta en un 20%.

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias