Arthur Brooks, experto en felicidad: «Si quieres ser un buen padre y que tus hijos sean buenos, sé un ejemplo de lo que quieres ver»
Un mensaje que resalta cómo la reacción de los padres a determinadas circunstancias de la vida puede llegar a afectar a la educación de los hijos
Robin Williams y su brillante reflexión sobre la vida: "Sólo se nos concede una pequeña chispa de locura; no debes perderla jamás"
Los psicólogos llevan décadas creyendo saber por qué a algunos niños les cuesta leer, pero un nuevo estudio dice que quizá estábamos equivocados
Adiós a las puertas de aluminio de las casas españolas: la tendencia que llega para sustituirlas es más elegante, moderna y la avalan los interioristas expertos

La educación de un hijo es algo que entra dentro de la normalidad y en ocasiones pasa desapercibido cuando, en realidad, sin poseer manual de instrucciones alguno, numerosos padres se enfrentan a este especial desafío día tras día. El profesional dedicado a la docencia en Harvard, Arthur C. Brooks, afirma que el comportamiento de los padres es más importante que las normas que imponen a sus hijos y lo refleja a través de la siguiente frase: «Si quieres ser un buen padre y que tus hijos sean buenos, sé un ejemplo de lo que quieres ver». Al mismo tiempo, su planteamiento sobre la crianza engloba la idea de que los niños aprenden observando a los adultos que tienen cerca. Así que esto se traduce en cómo enfocan los padres la educación de sus hijos, convirtiéndose en un ejemplo de sus valores presentes y futuros.
La importancia del aprendizaje infantil
El profesor focaliza su mensaje en las situaciones cotidianas que pueden parecer insignificantes. Además, la forma que tiene un padre de reaccionar cuando se enfada, reconocer un error, tratar a otra persona o afrontar una discusión es parte de la educación de su hijo debido al reflejo que proyecta sobre el mismo. Brooks recalca que ser un buen padre no se basa en la perfección, sino en mostrar a los hijos cómo deben afrontar sus errores, reconocerlos, disculparse y tratar de reparar el daño causado.
El caso de la honestidad
Esta manera de educar radica principalmente en el ejemplo. Los expertos en desarrollo infantil de Harvard destacan el papel de los adultos como modelos de comportamiento. Uno de los valores que se transmiten a través de estos modelos son la honestidad, empatía, respeto y capacidad para gestionar conflictos. Para el especialista, los padres no pueden controlar completamente en qué personas se convertirán sus hijos, pero su influencia confirma un aspecto importante para su formación.
El trasfondo del planteamiento
El planteamiento de Arthur C. Brooks no se centra en fabricar un tipo de adulto a través de normas estrictas, sino en cuidar la forma de actuar que tienen los padres con sus propios hijos, sus ejemplos cotidianos y vivencias. De hecho, la manera de actuar cuando nadie procede a dar una lección se convierte en una de las enseñanzas más importantes que recordarán siempre los niños de la figura de sus padres.