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André Alonso, la reina plantil de TikTok: «Si el sustrato está seco, es mejor regar la planta por inmersión»

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

André Alonso es una de las figuras más influyentes de la jardinería en el mundo digital. Bajo el nombre de La Reina Plantil, publica en TikTok consejos sobre el cuidado de plantas de interior, mezclando tecnicismos con mucho humor. En su último vídeo abordó una duda frecuente: ¿Cuándo es mejor regar la planta por inmersión y cuándo basta con hacerlo desde arriba?

La respuesta que dio no va de técnicas, sino de leer el sustrato. Según Alonso, el método de riego es secundario; lo que importa es garantizar que la tierra quede húmeda de manera uniforme. Y eso, dependiendo del estado en que se encuentre el sustrato, puede requerir una solución u otra.

Lo que dice André Alonso sobre regar la planta por inmersión

«Lo importante cuando riegues no es cómo lo haces, sino que el sustrato quede de manera homogénea», explicó Alonso en el vídeo. Esa es la premisa: no existe un método universalmente mejor, sino el adecuado para cada momento.

La confusión habitual entre regar por arriba o regar la planta por inmersión tiene respuesta, pero pasa por fijarse primero en el estado de la tierra.

Si el sustrato está muy seco, regarlo por arriba hace difícil que la humedad se distribuya de manera uniforme: el agua tiende a escurrirse por los bordes sin penetrar el centro. En ese caso, la inmersión es la opción correcta.

Si el sustrato retiene humedad con normalidad, el riego por la capa superior funciona bien, siempre que garantice que el agua llega a las raíces y no queda acumulada en el cubremacetas.

El paso a paso para regar una planta por inmersión correctamente

Regar la planta por inmersión consiste en sumergir la maceta en un recipiente con agua (preferiblemente reposada) hasta aproximadamente dos tercios de su altura y dejarla entre 10 y 20 minutos.

El agua sube por capilaridad desde la base del sustrato hacia arriba, empapando el conjunto de manera uniforme. Pasado ese tiempo, hay que retirar la maceta y dejar escurrir bien el exceso antes de devolverla a su sitio.

Hay dos errores frecuentes: dejarla sumergida demasiado tiempo, que puede provocar la pudrición de las raíces, y no escurrir bien el exceso antes de colocarla en el cubremacetas.

Con el tiempo, este método puede dejar una costra blanquecina en la superficie del sustrato por acumulación de sales minerales: se corrige alternando algún riego por arriba de vez en cuando.

¿Qué plantas se benefician y cuáles no de este tipo de riego?

Las plantas que más agradecen este método son las que tienen sustratos que tienden a compactarse o las que tienen hojas sensibles al agua directa.

Las calatheas, los helechos, las violetas africanas, las orquídeas, los espatifilos, los potos, los bonsáis y las fitonias responden bien a esta técnica, ya que necesitan una hidratación uniforme que el riego por arriba no siempre garantiza.

Las suculentas y los cactus son la excepción: no toleran bien la humedad prolongada y la inmersión aumenta el riesgo de pudrición en las raíces. Para ellas, el riego escaso y directo desde arriba, dejando secar bien el sustrato entre riegos, sigue siendo lo más adecuado.

Cómo saber si la planta necesita agua antes de volver a regarla

Más allá de elegir entre riego por arriba o regar la planta por inmersión, hay una comprobación previa que evita muchos errores: confirmar si la planta realmente necesita agua. Regar por rutina, sin mirar el estado del sustrato, es una de las causas más frecuentes de problemas en plantas de interior.

La forma más sencilla de saberlo es introducir un dedo unos centímetros en la tierra. Si la capa superficial está seca, pero por dentro todavía se nota humedad, conviene esperar.

También se puede levantar la maceta: cuando pesa poco, suele indicar que el sustrato está seco; si aún pesa bastante, probablemente conserva agua.

Otro indicio útil está en las hojas. Cuando una planta tiene sed, puede perder firmeza, verse caída o mostrar puntas secas. En cambio, si el exceso de riego es el problema, las hojas suelen amarillear y el sustrato permanece húmedo durante demasiado tiempo.

Por último, la frecuencia también cambia según la época del año. En primavera y verano, cuando la planta está en fase de crecimiento y hace más calor, suele necesitar riegos más frecuentes. En otoño e invierno, en cambio, el consumo de agua disminuye y conviene espaciar más los riegos para no saturar las raíces.