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Una familia con 4 hijos construye una casa autosuficiente en el desierto usando tierra, agua de lluvia y energía del sol

Una familia con 4 hijos construye una casa autosuficiente en el desierto usando tierra, agua de lluvia y energía del sol. Foto: Tiny Shiny Home
Una familia con 4 hijos construye una casa autosuficiente en el desierto usando tierra, agua de lluvia y energía del sol. Foto: Tiny Shiny Home
Naiara Philpotts
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Una familia estadounidense levanta su hogar con tierra en pleno desierto de Arizona. El proyecto, bautizado como Hyper Adobe Roundhouse, apuesta por una vivienda circular autosuficiente que funciona sin conexión a la red eléctrica ni al suministro público de agua.

La familia Longnecker y sus cuatro hijos trabajan en la obra desde 2020 en el condado de Cochise. Su objetivo es construir una casa autosuficiente capaz de durar siglos, con materiales naturales y alimentada por el sol y el agua de lluvia.

Una casa autosuficiente construida con tierra en el desierto de Arizona

La vivienda usa una técnica llamada hyperadobe, una variante del método de construcción con sacos de tierra. En lugar de ladrillos convencionales, se apilan tubos de malla tejida rellenos de tierra húmeda que luego se compacta hasta formar un gran ladrillo de adobe. El resultado son muros gruesos de 40 centímetros levantados capa sobre capa.

El método fue desarrollado por Fernando Pacheco a partir del sistema previo de sacos de tierra que había ideado el arquitecto Nader Khalili. La malla abierta permite que el material de cada capa se enganche con la siguiente, por lo que no hace falta alambre de púa entre los niveles. Según explica la propia familia en su web del proyecto, toda la vivienda de 232 metros cuadrados empleó apenas nueve rollos de plástico.

Los Longnecker experimentaron cinco años con esta técnica antes de empezar la casa. Levantaron una oficina, un gallinero y otras estructuras pequeñas para comprobar que el sistema funcionaba, ya que no tenían experiencia previa.

Un diseño circular pensado para el desierto y sus vientos

La casa parte de cuatro círculos de distinto diámetro cruzados por cuatro muros rectos. Esa forma redonda aporta resistencia, puesto que la gravedad empuja los muros hacia adentro y la estructura se estabiliza sin apoyos adicionales. Según explica la familia, el diseño se inspiró en una vivienda australiana.

La cimentación arrancó con 300 toneladas de material compactado para elevar el edificio unos 30 centímetros. Esto protege la obra de las inundaciones que provocan los monzones del desierto. Después se cavaron zanjas de 45 centímetros rellenas de grava para el drenaje.

Los muros rectos llevan contrafuertes cada tres metros, mientras que las paredes circulares se refuerzan entre sí gracias a su forma. La familia estabiliza cada saco con un 5 % de cemento y agua, un porcentaje que sube al 10 % en las capas inferiores y en la superior. La obra soporta veranos de 43 grados e inviernos que bajan hasta los 7.

Una familia con 4 hijos construye una casa autosuficiente en el desierto usando tierra, agua de lluvia y energía del sol. Foto: Tiny Shiny Home
Hyperadobe es un material de construcción compuesto por tubos de malla Raschel de polietileno tratada contra rayos UV. A diferencia de los tradicionales «superadobe» (que requieren alambre de púas entre capas), el Hyperadobe tiene una estructura de malla que permite que el material de la capa inferior se enganche y bloquee con la nueva capa. Foto: Tiny Shiny Home

El agua de lluvia como único suministro de la vivienda

En esta zona de Arizona los pozos se han vuelto muy caros, así que la familia depende por completo de la recogida de agua de lluvia. El enorme techo metálico captará toda el agua posible durante los monzones y la enviará a un depósito de acero de unos 114.000 litros situado al otro lado del camino de acceso.

El sistema funciona por gravedad. Las bajantes se colocan más altas que la entrada al depósito, de modo que el agua sube sola hasta el tanque a medida que se llena desde el tejado, según detalla la familia en su vídeo. Después, una bomba la filtra y la presuriza.

Los muros de 40 centímetros de grosor complican el paso de tuberías y cables. Para resolverlo, la familia diseñó el trazado del agua antes de levantar las paredes e integró las cañerías en la cimentación. También construyó paredes internas de madera que esconden la mayoría de las instalaciones.

Energía del sol y calor que no depende de la red eléctrica

Al estar aislada de la red, la casa genera toda su electricidad con energía solar. El plan contempla un almacenamiento de entre 60 y 90 kilovatios hora, unos 20.000 vatios de paneles solares y corriente alterna de 240 voltios. Los inversores y baterías están en un cobertizo aparte.

El sol también climatiza la vivienda gracias a un fenómeno llamado masa térmica. Los muros de tierra absorben el calor exterior y lo transfieren al interior de forma lenta, un proceso que tarda unas 12 horas. Por eso el muro más largo mira al sur, para captar el sol invernal, mientras un alero da sombra en verano.

Para reducir aún más el consumo, la familia usa propano en la cocina, el horno y la secadora, además de una estufa de leña. La idea es aprovechar el diseño pasivo y recurrir lo menos posible a los aparatos de calefacción, incluso con el sistema solar instalado.

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