Comunidad Valenciana
SUCESOS

Detenido un joven de 21 años reclamado por malos tratos tras una peligrosa persecución en Valencia

El joven huyó a través de la 'pista de Silla', cruzó la medianera y quedó suspendido en un puente sobre las vías del tren

Sobre el detenido pesaba una requisitoria para su detención por un presunto delito de malos tratos en el ámbito familiar

Agentes de la Policía Nacional han detenido en Valencia a un joven de 21 años, natural de esa misma ciudad y reclamado como presunto autor de un delito de malos tratos en el ámbito familiar. La detención se ha producido tras una larga y peligrosa persecución, en la que según la Policía Nacional, el detenido puso en peligro su propia vida, la de terceros que circulaban por la autovía y la de los agentes que le perseguían, por lo que se le imputa también resistencia y desobediencia.

Los hechos, que se han conocido este martes, se habían producido la tarde del pasado domingo. Los agentes, que se hallaban efectuando labores de prevención de seguridad ciudadana en una rotonda de Valencia denominada de Los Anzuelos, observaron a un varón que empujaba un patinete eléctrico. Le dieron el alto policial, pero el sospechoso lanzó el patinete al suelo y emprendió lo que sería una larga huida.

En el transcurso de esa huida, el perseguido se despojó de los pantalones largos que vestía.  Se quedó en pantalón corto deportivo para intentar despistar a los agentes. Pero, una de las policías que le perseguía informó de la dirección que había tomado, lo que propició que un segundo agente observara a un joven de las características del huido en dirección a la denominada pista de Silla, la V-31, que es, en realidad una importante autovía que sirve como acceso a la ciudad de Valencia desde el sur.

El huido corría por la calzada y el segundo agente antes citado, también le dio el alto. Pero hizo caso omiso. Al contrario: cruzó la calzada y saltó la medianera, con lo que puso en grave riesgo su propia vida, la de terceros que circulaban por la citada pista de Silla y la de los agentes que le perseguían. Al punto, que llegó a descolgarse por un puente. Y quedó suspendidos en el aire sobre las vías del tren. Otro policía tuvo entonces que auxiliarle para evitar que cayera al vacío, lo que podía haber propiciado un fatal desenlace.

Una vez detenido, los agentes comprobaron que sobre el joven pesaba una requisitoria de búsqueda, detención y personación por malos tratos habituales en el ámbito familiar. También, quedó incautado el patinete que había abandonado al inicio de su huida: tenía rasgado el número de serie. Y no pudo justificar su compra.