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Así es la vida actual del concursante de ‘Pasapalabra’ que ganó el bote de más de un millón de euros

El 1 de julio de 2021 quedó grabado en la historia de la televisión. Aquel día, Pablo Díaz, joven tinerfeño y violinista de formación clásica, logró completar con éxito El Rosco de Pasapalabra y se llevó un bote de 1.828.000 euros tras 260 programas de participación. Su hazaña lo situó en el reducido grupo de concursantes que han superado la prueba final y lo convirtió en uno de los rostros más recordados del formato, una condición que hoy comparte con otros ganadores históricos como Rosa Rodríguez.

La victoria no fue fruto de la improvisación ni de un golpe de suerte aislado. Durante 260 tardes, Pablo defendió su silla con una regularidad poco habitual, consolidando una racha que mantuvo en vilo a la audiencia durante meses. En los últimos 76 programas tuvo como principal rival a Javier Dávila, un contrincante sólido que llegó a derrotarle en varias ocasiones y que le obligó a enfrentarse a la temida «silla azul», poniendo a prueba su resistencia emocional y su capacidad de concentración.

Aquel día decisivo, Pablo afrontó El Rosco con 176 segundos en el marcador. Antes de comenzar, envió un saludo a María, su ex compañera de piso, y acto seguido se sumergió en una prueba que culminaría en uno de los momentos más celebrados del concurso. La resolución del rosco desató la euforia en el plató y confirmó su entrada en la historia del programa.

La nueva vida de Pablo Díaz

Lejos de optar por una exposición mediática continuada o por inversiones llamativas, Pablo Díaz tomó decisiones orientadas a consolidar su futuro personal y profesional. Con parte del dinero del bote se mudó a Madrid, donde adquirió una vivienda y dio el paso hacia la independencia económica. La compra del piso marcó el inicio de una nueva etapa, más estable y planificada.

Pablo Díaz en ‘Pasapalabra’. (Foto: Antena 3)

Otra parte sustancial del premio fue destinada a su formación musical. Pablo completó un máster de violín en el Conservatorio de Ámsterdam, una institución de prestigio internacional que le permitió perfeccionar su técnica y ampliar horizontes artísticos. Tal y como él mismo ha explicado en distintas ocasiones, el bote le dio la posibilidad de seguir estudiando sin la presión económica que suele acompañar a la carrera musical, un ámbito caracterizado por la inestabilidad laboral.

Además de la inversión en vivienda y estudios, el ganador ha reservado una parte del dinero como colchón financiero para el futuro. Esta planificación prudente ha sido coherente con la imagen que proyectó durante su paso por televisión: la de un concursante metódico, reflexivo y poco dado a la improvisación.

El trabajo de Pablo Díaz en Twitch

Aunque su formación y vocación se sitúan en el ámbito de la música clásica, Pablo Díaz ha sabido adaptarse a nuevos formatos y públicos. En los últimos años, una de las plataformas donde más activo se muestra es Twitch, el servicio de retransmisiones en directo que combina entretenimiento y comunidad digital. Allí, el violinista ha construido un espacio en el que alterna interpretaciones musicales con partidas a videojuegos.

Con una videoconsola Nintendo Switch como herramienta habitual, Pablo retransmite partidas a títulos clásicos como Super Mario Bros y otros juegos de corte retro o familiar. La combinación de música en directo y videojuegos ha generado un formato híbrido que conecta con audiencias diversas, desde aficionados a la música hasta seguidores de la cultura gamer. Actualmente acumula 48.553 seguidores en la plataforma, una cifra que confirma la consolidación de su canal.

Esta faceta digital no ha supuesto un abandono de su perfil artístico. Al contrario, le ha permitido explorar nuevas formas de comunicación con el público y mantener un contacto directo con una comunidad fiel. En sus directos, la cercanía y el tono distendido contrastan con la tensión competitiva que caracterizó su etapa en Pasapalabra, mostrando una versión más relajada.

‘Pasapalabra’, un reto histórico

Pablo Díaz tras ganar ‘Pasapalabra’. (Foto: Antena 3)

Pese a haber reducido su presencia en medios tradicionales, Pablo Díaz no se ha desvinculado por completo del programa que le dio notoriedad. En los últimos años ha regresado de manera puntual a Pasapalabra en ediciones especiales como Duelo de Campeones o Noche de Campeones, donde se ha reencontrado con otros concursantes históricos.

Estas participaciones han servido para reactivar el recuerdo de su racha de 260 programas y para subrayar el lugar que ocupa en la memoria colectiva del concurso. Su figura se asocia a una etapa especialmente competitiva del formato, marcada por duelos ajustados y por una audiencia que seguía con expectación cada intento de completar el rosco final.

En sus redes sociales, aunque con menor frecuencia que en el pasado, Pablo comparte algunos encuentros con antiguos compañeros del programa y referencias a su afición por los videojuegos. Esa presencia intermitente contribuye a mantener vivo el vínculo con una comunidad de seguidores que aún recuerda la tarde en que resolvió todas las definiciones del rosco.