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Revolución en la carrera espacial: La NASA crea un material que funde rocas lunares y aguanta temperaturas extremas

Rocas, NASA, ciencia
Recreación de un laboratorio de la NASA donde se prueba un material capaz de fundir roca lunar simulada.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Investigadores del Centro de Investigación Glenn de la NASA, en Cleveland, han descubierto un material desconocido hasta ahora capaz de resistir el contacto con roca lunar fundida sin correrse ni desintegrarse.

El hallazgo, publicado en mayo de 2026, abre la puerta a extraer metales y oxígeno directamente en la superficie de la Luna, lo que reduciría de forma significativa el peso que las futuras misiones tendrían que transportar desde la Tierra.

El material de la NASA que puede fundir rocas lunares sin deteriorarse

El descubrimiento fue accidental. Los doctores Kevin Yu, tecnólogo del Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA en California, y Jamesa Stokes, ingeniera de materiales en el Centro Glenn, llevaban seis meses estudiando cómo distintas sustancias reaccionaban al contacto con polvo lunar licuado.

Al combinar óxido de escandio con polvo lunar simulado, detectaron que la mezcla había generado un compuesto que no figuraba en ninguna de las más de un millón de sustancias de su base de datos de análisis de rayos X.

El proceso de fabricación parte de unos ocho componentes de óxido básico que se trituran y mezclan en alcohol etílico antes de someterse a temperaturas superiores a 1.600 grados Celsius en un horno. El polvo entra de color rosa, similar a la leche con fresa según el propio Yu, y sale en un tono beige claro que indica que la reacción se ha completado correctamente.

El material resultante aguanta temperaturas hasta seis veces superiores a las de un horno doméstico y resiste la corrosión del regolito lunar fundido, que destruye con rapidez la mayoría de los materiales refractarios convencionales. A diferencia del platino, que se utiliza habitualmente en procesos de alta temperatura, el nuevo compuesto resulta considerablemente más barato de producir, aunque el óxido de escandio que lo compone no es un material barato.

El compuesto también tiene aplicaciones fuera de la Luna. Los investigadores del Centro Glenn comprobaron que sus propiedades lo hacen apto para recubrir piezas internas de motores de avión, que alcanzan temperaturas similares a las del proceso lunar. Frente a los materiales de recubrimiento actuales, el nuevo compuesto es más ligero, menos denso y mejor aislante térmico, lo que abre una vía de desarrollo paralela al margen de la exploración espacial.

El óxido de escandio que compone el material es un elemento escaso y caro. Abaratar su obtención es el principal reto antes de cualquier aplicación práctica.

Qué implica este material de la NASA para la exploración de la Luna

La NASA investiga desde hace años cómo los astronautas podrían abastecerse de recursos directamente en la Luna en lugar de depender del suministro terrestre. Fundir el regolito lunar permite extraer metales para construir infraestructuras y oxígeno para combustible y soporte vital. Hasta ahora, el principal obstáculo era encontrar un material que aguantara el proceso sin degradarse.

Yu y Stokes han completado las pruebas iniciales y trabajan ahora en purificar el compuesto y abaratar su producción. La investigación cuenta con el respaldo de la Dirección de Misiones de Tecnología Espacial y la Dirección de Misiones de Investigación Aeronáutica de la NASA.

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