Descubren alteraciones en la proteína que produce los latidos del corazón
Encuentran en mitad del desierto de Atacama una montaña de 60.000 toneladas de ropa procedente de Europa que se puede ver desde el espacio
Los astrónomos instan a mirar al cielo el 28 de agosto por el último eclipse lunar del año que se podrá ver desde estos puntos de España
Las localidades españolas experimentarán un eclipse solar en 2027: ¿Está tu ciudad o pueblo entre ellos?
El corazón puede definirse como el organismo vital por antonomasia. Un mecanismo casi perfecto que se encarga de bombear la sangre por todo el cuerpo y que se enmarca como la pieza clave del sistema circulatorio. El corazón es uno de esos órganos imprescindibles del cuerpo de los seres vivos, una estructura corporal de la que se ha descubierto una de sus claves: un nuevo mecanismo de regulación de la titina. Se trata de la proteína que permite los latidos, y por tanto, el importe necesario de sangre que realiza el corazón en cada momento. Te lo contamos.
Latido a latido

Un grupo de científicos de del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) en conjunto con la Universidad de Columbia (Nueva York) han desvelado uno de los hallazgos médicos más importantes del año. Hablamos de la tirina, una proteína esencial en el mecanismo de regulación de los latidos del corazón. Una sustancia clave que permite que el músculo más importante del cuerpo humano funcione de forma correcta y pueda medir el ritmo de bombeo según las necesidades del organismo.
Este curioso estudio, liderado por Jorge Alegre-Cebollada, demuestra que existe un nuevo proceso de regulación que afecta a la elasticidad de la titina, proteína clave, no solo en el corazón, sino en todos los músculos estriados del cuerpo. Esta investigación, publicada recientemente en la revista Nature, asegura que las distintas mutaciones que tienen lugar en el gen de la titina son las causantes de las enfermedades más problemáticas que pueden afectar al corazón.
La proteína más larga

La titina puede definirse como la proteína más grande del cuerpo humano. Una formación que puede llegar a ser 100 veces más grande que las más habituales del cuerpo humano que suele actuar como una especie de muelle que permite la contracción de las células moleculares. Unos descubrimientos espectaculares que se han realizado a través de la reconstitución de los sistemas contráctiles in vitro.
Temas:
- Corazón
- Cuerpo humano
- Medicina