Parece ciencia ficción pero la NASA lo confirma: el telescopio ‘Hubble’ halla una «galaxia invisible»
Los astrónomos detectan la ‘CDG-2’, compuesta en un 99,9% por materia oscura a 300 millones de años luz
Este "esqueleto" cósmico apenas emite luz y sobrevive gracias a un puñado de estrellas antiguas que actúan como faros en la oscuridad
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El espacio exterior no deja de sorprendernos y lo último que ha captado el telescopio Hubble parece sacado de una novela de misterio. La NASA y un equipo internacional de científicos han confirmado la existencia de la Candidata a Galaxia Oscura-2 (CDG-2), una estructura colosal que es prácticamente indetectable.
No brilla, no tiene apenas estrellas y está formada casi íntegramente por materia oscura, la «mano invisible» que mantiene unido el universo pero que nadie ha logrado ver jamás.
Un «fantasma» en el Cúmulo de Perseo
Hasta ahora, nuestra idea de una galaxia siempre incluía miles de millones de estrellas brillantes. Sin embargo, el estudio liderado por Dayi Li, de la Universidad de Toronto, ha roto estos esquemas. La CDG-2 es lo que los expertos llaman una «galaxia de bajo brillo superficial», pero llevada al extremo: es un 99,9% materia oscura.
Para que nos hagamos una idea de su naturaleza espectral, esta galaxia es 6.000 millones de veces más tenue que nuestra Vía Láctea. Es, en palabras de los investigadores, una «galaxia que simplemente fracasó»: en sus inicios, otras galaxias vecinas más grandes le «robaron» el gas de hidrógeno necesario para fabricar estrellas, dejándola como un esqueleto cósmico vacío.
El truco para ver lo invisible: los cúmulos globulares
¿Cómo han logrado los científicos encontrar algo que no emite luz? El truco ha sido buscar cúmulos globulares. Se trata de grupos de estrellas muy antiguas y brillantes que han sobrevivido dentro de esta galaxia oscura.

Al observar el Cúmulo de Perseo con el Hubble, el telescopio Subaru y la misión Euclid, los astrónomos detectaron cuatro de estos puntos brillantes que parecían flotar en la nada. Sin embargo, al analizar la gravedad necesaria para mantener esos puntos unidos, se dieron cuenta de que debía haber una masa inmensa sujetándolos. Esa masa es la materia oscura.
¿Por qué es tan importante para la ciencia?
El hallazgo de la CDG-2 no es solo una curiosidad. Al no tener casi estrellas ni gas que «molesten», esta galaxia es un laboratorio perfecto y limpio para estudiar la materia oscura de forma pura. Como dice el refrán citado por los expertos en el estudio: «Hay una gran diferencia entre mayormente oscuro y completamente oscuro».
Este descubrimiento abre la puerta a un nuevo método de «caza» espacial: buscar estos «faros» de estrellas antiguas para encontrar las miles de galaxias invisibles que, según las teorías, llenan nuestro universo pero que hasta hoy se nos habían escapado.