Construcción

China vuelve a romper moldes: mete una obra dentro de una cúpula inflable de 20.000 m2 para no molestar a los vecinos

Representación de la cúpula inflable de China.
Representación de la cúpula inflable de China.
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

El sector de la construcción en China no deja de sorprender. Desde aeropuertos flotantes a ríos artificiales colgantes, el ingenio de sus especialistas parece no tener límites. Recientemente, en el distrito de Licheng, dentro de la ciudad de Jinan, ha aparecido una estructura blanquecina que ha dejado a los residentes sin habla y han apodado como el «cojín gigante».

Se trata de una cúpula inflable de grandes dimensiones que protege el desarrollo de un nuevo complejo comercial. De esta forma, la megaconstrucción no altera la paz de los barrios colindantes. La infraestructura alcanza una superficie de 20.000 m² y se encuentra próxima a zonas sensibles como colegios y edificios históricos.

Gracias a este sistema, la obra avanza sin que el polvo o los ruidos habituales de la maquinaria pesada supongan un calvario para los vecinos. La iniciativa se enmarca en una estrategia nacional de China para mitigar el impacto ambiental en núcleos de alta densidad poblacional.

Así es la construcción bajo el «megaproyecto» de la cúpula inflable de 20.000 m²

La solución elegida en Jinan en 2025, conocida técnicamente como membrana de aire para fosos de cimentación, permite que la construcción se desarrolle en un entorno controlado. Con una altura de 50 metros, el equivalente a un edificio de unas quince plantas, el interior de la cúpula carece de vigas o pilares, lo que facilita el movimiento de excavadoras y grúas pesadas sin obstáculos físicos. Esta obra pionera en entornos urbanos utiliza la presión positiva del aire para mantenerse en pie.

Según datos publicados por el medio local Huanqiu Time, el sistema logra mitigar el 90% del polvo fino y reduce la contaminación acústica en unos 40 decibelios, lo que equivale a rebajar el estruendo de la maquinaria en un 80%. La estructura, anclada al suelo mediante 38 cables de acero, actúa como un filtro activo.

Además, opera con un control inteligente del interior, el cual se gestiona por sensores de presión y temperatura, y asegura que los operarios trabajen en condiciones óptimas mientras el entorno exterior permanece ajeno a la construcción que se realiza dentro de la cúpula.

¿Cómo funciona la cúpula inflable de Jinan?

La seguridad y la viabilidad de trabajar bajo una cúpula inflable de estas características recaen en un sistema inteligente de ventilación. Cuatro ventiladores de gran caudal introducen aire fresco de forma ininterrumpida para renovar la atmósfera interna.

Tal y como explica Wang Luren, responsable del departamento de desarrollo de la empresa Quanhufu River, el centro de control monitoriza en tiempo real las constantes de la cúpula, garantizando que el tejido, fabricado en poliéster recubierto de PVDF, soporte las inclemencias meteorológicas.

Este material sintético no es una elección azarosa; presenta una alta tasa de reflexión térmica y cuenta con una clasificación de resistencia al fuego B1. Además, la membrana bloquea la mayor parte de la radiación ultravioleta, protegiendo tanto a los trabajadores como a los materiales. El coste de este despliegue, que la revista Domus sitúa en unos 50 millones de dólares, refleja la apuesta de China por un modelo de edificación más amable con el ciudadano y el medio ambiente.

Por qué es importante este avance para el futuro de las ciudades

El éxito de este «escudo» se encuadra dentro de las directrices del Ministerio de Ecología y Medio Ambiente de China. El objetivo es que para el año 2030 estas prácticas de construcción sostenible sean la norma y no la excepción. Una vez finalizados los trabajos en el área comercial de Honglou, la estructura se desmontará para su reutilización en otros proyectos, ya sea en reformas de cascos históricos o en obras municipales que requieran un «modo silencio».

Por otro lado, este tipo de cúpula permite incluso mantener el ritmo de trabajo durante temporales de lluvia o nieve, lo que optimiza los plazos de trabajo.

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