En 2017 fue elegido uno de los Pueblos más Bonitos de España pero casi nadie lo conoce: la cuna de artistas y pensadores en La Mancha
Villanueva de los Infantes: Un pueblo imprescindible para visitar dentro de la provincia de Ciudad Real, perfecto para una escapada de fin de semana
Éste es el pueblo de Toledo que Sara Carbonero usa como refugio rural: a una hora de Madrid
Los mayores de 55 años podrán viajar a más de 260 destinos: lo avala el gobierno de Castilla-La Mancha
A 40 minutos de Madrid: el pueblo de Castilla-La Mancha que se ha convertido en el refugio de Nicolás Coronado
En la provincia de Ciudad Real se alza como una joya monumental, en el corazón del Campo de Montiel, un pueblo reconocido como uno de Los Pueblos Más Bonitos de España desde 2017; este es Villanueva de los Infantes. Este enclave manchego no sólo destaca por su riqueza patrimonial sino también por su papel histórico, cultural y literario. Su conjunto renacentista es considerado como uno de los más espectaculares de Castilla-La Mancha, lo que convierte a esta localidad en un destino imprescindible para los amantes del arte, la historia y la literatura.
La villa fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1974 y conserva un trazado urbano que remite al Siglo de Oro. Su Plaza Mayor es el epicentro de la vida local y uno de los espacios más fotografiados por los visitantes, la plaza tiene una forma rectangular, está flanqueada por soportales, balconadas y edificios nobles. En ella se encuentra la Iglesia de San Andrés Apóstol, una construcción de estilo gótico-renacentista que alberga el sepulcro de Francisco de Quevedo, una figura clave del barroco español, quien pasó sus últimos días en esta localidad.
En el siglo XVII, Felipe II proclamó a este pueblo, Villanueva de los Infantes, como la capital del Campo de Montiel, debido a su valor cultural y espiritual. Desde entonces ha sido cuna de humanistas, artistas y pensadores.
Asimismo, a esta tierra están vinculados personajes históricos tan relevantes como Quevedo, Santo Tomás de Villanueva, Bartolomé Jiménez Patón o Lope de Vega, que están vinculados a su historia. Además, en 2004, un estudio de la Universidad Complutense de Madrid identificó a esta villa como el posible “lugar de La Mancha” al que Cervantes hace alusión al inicio de Don Quijote, reforzando su vínculo con la literatura universal.
Dentro del extenso y bien conservado patrimonio arquitectónico de la localidad, destacan el Convento de Santo Domingo, hoy convertido en hospedería real, la Casa del Arco, el Palacio de los Ballesteros, el Hospital de Santiago y la Casa de la Inquisición. También sobresale la Casa de los Estudios, sede de la Ruta Ñ, un programa cultural para el fomento del idioma español. Cada rincón del casco histórico ofrece una lección de historia y una postal de belleza serena.
Villanueva de los Infantes: cultura, patrimonio y gastronomía
Más allá de su arquitectura, su gastronomía, profundamente manchega, incluye platos como el pisto, las migas, el tiznao, los galianos y la ensalada de limón, receta autóctona elaborada con pulpa de limón, cebolla, aceite, pimentón y fruta. El queso manchego y los vinos con Denominación de Origen La Mancha completan la oferta culinaria, que puede disfrutarse en restaurantes tradicionales como La Fonda de Quevedo o El Rincón de la Plaza.
Por otro lado, Villanueva de los Infantes celebra numerosas fiestas a lo largo del año. Entre ellas están las patronales en honor a Santo Tomás de Villanueva y a la Virgen de la Antigua, el Pisto Gigante (que ostenta el récord Guinness) y las Jornadas Internacionales de Folklore del Campo de Montiel. Estas celebraciones refuerzan el carácter acogedor y festivo de una localidad que, pese a su tamaño, conserva una vitalidad cultural admirable.
En definitiva, Villanueva de los Infantes es mucho más que un conjunto renacentista: es un testimonio vivo de la historia de Castilla-La Mancha, un refugio de belleza y cultura, y un destino que invita a perderse entre sus calles empedradas, sus plazas silenciosas y sus relatos eternos.