Día de los Inocentes: 11 inocentadas para gastar en familia

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Día de los Inocentes 11 inocentadas para gastar en familia

Conoce las mejores inocentadas para gastar en familia

El 28 de diciembre es el Día de los Inocentes. Se trata de una jornada en la que, indudablemente, hay que tener mucho sentido del humor porque las bromas se convierten en las verdaderas protagonistas. Precisamente por ese motivo, a continuación, te vamos a conocer 11 inocentadas para gastar en familia. Seguro que os vais a reír de lo lindo:

El clásico muñeco de papel en la espalda

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El clásico muñecote

Sin lugar a dudas, la broma más tradicional es la de hacer en papel un muñecote, recortarlo y pegarle celo. Luego habrá que elegir una “víctima” para, sin que se dé cuenta, proceder a colocárselo en la espalda.

De esta manera, se paseará durante todo el día con esa figura sin que se dé cuenta. Una situación que despertará las risas de todos.

Sustituir los huevos de verdad por otros de plástico

Otra inocentada divertida va a consistir en sustituir en la nevera los huevos de verdad por otros de plástico que tienen un aspecto muy similar a los primeros. De ahí que cuando alguien vaya a preparar la comida y quiera hacer uso de aquellos se tope con el problema de que no se rompen.

Despertar a alguien con un susto

Clásica broma es también la de despertar a alguien con un susto o con un ruido absolutamente inesperado que le haga “pegar un salto de la cama”.

Cambiar azúcar por sal o viceversa

Otra inocentada clásica es la que tienes ahora delante, consiste en proceder a sustituir en la cocina el azúcar por sal o viceversa. Una situación que hará que el desayuno o la comida estén absolutamente repugnantes.

Cambiar la hora del reloj

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Cambiar la hora del reloj

Si en la familia queréis gastar una broma en este Día de los Inocentes, otra opción es que procedáis a cambiarle la hora del reloj a la “víctima” que elijáis o bien la de su despertador. Eso sí, evitad que a esa persona se le puede generar algún conflicto laboral porque llegue tarde, por ejemplo.

Echar a alguien espuma de afeitar en la cara mientras está durmiendo

Si queréis reír a carcajadas cuando os levantéis por la mañana, no dudéis en, de madrugada, proceder a acudir a la habitación de uno de los miembros de la familia sin que os oiga. Lo que tendréis que hacer será echarle en el rostro espuma de afeitar o pasta de dientes. Así, se levantará con toda la cara perdida debido a que, durante sus movimientos mientras duerme, se extenderá ese producto por el rostro.

Gastar una broma telefónica

De la misma manera, ten presente que también se puede optar por gastar una broma telefónica. Tendréis que apostar por desarrollar vuestra imaginación para crear esa broma. Así, podréis convencer a alguien de que ha ganado un concurso, de que adeuda una factura de coste elevadísimo o de que la grúa se ha llevado su coche.

Colocar varios despertadores escondidos por la habitación

Una de las inocentadas que más os harán reír en casa es la que tienes ahora delante. Consiste en que el día de antes del 28 de diciembre, se cojan varios despertadores y se programen a partir de una hora con dos o tres minutos de diferencia. Luego se esconderán por la habitación de la persona que va a ser la víctima y solo quedará esperar a que se despierte de tan singular manera.

Hacer uso de artículos de broma

De la misma manera, también se pueden usar distintos artículos de broma para gastar inocentadas. Nos estamos refiriendo a objetos tales como el cojín que suena con ruido de pedos o el paquete de chicles que atrapa el dedo.

Mosca en la sopa

Comprar una mosca o una araña de plástico es una acción que puede llevar a gastar una divertida broma. Consiste en echar ese animal en el plato de comida de la persona que se desee sin que se dé cuenta. Habrá que ver si reacciona con un susto o directamente con una enorme cara de asco.

Congelar el desayuno

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Congelar el desayuno

En esa lista de inocentadas no podía faltar otro clásico que consiste en proceder a congelar el tazón de leche o los cereales, por ejemplo, de la “víctima” el día anterior. Así cuando vaya a desayunar no podrá hacerlo.

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