Coks Feenstra, psicóloga infantil, desmonta el mito de los gemelos: «Vestirlos igual no afecta a su identidad y separarlos en la escuela no les fortalece»

Coks Feenstra es una de las psicólogas más reconocidas en el estudio del desarrollo de gemelos y mellizos, y lleva décadas investigando cómo se construye su vínculo desde la infancia hasta la vida escolar. En una entrevista reciente tras la publicación de su libro «Gemelos en el aula», la autora aborda algunas de las dudas más frecuentes sobre este tipo de relación. Sobre la idea de que los gemelos «se entienden sin hablar», Feenstra explica que existe una conexión muy fuerte entre ellos.
Los mayores mitos sobre los gemelos
A la hora de vestirlos, Coks Feenstra se muestra muy clara al respecto: «Siempre han dicho que «hay que vestirlos diferente», pero los estudios demuestran que no tiene tanto efecto. Lo único que sí les influye y que sí aconsejo a los padres tener en cuenta es que los demás niños y los profesores sepan quién es quién. Y si son idénticos (y los vestimos igual) son muy difíciles de distinguir. Entonces, sobre todo al inicio de la vida escolar, los padres pueden ayudar con la ropa poniendo, por ejemplo, a uno siempre algo azul y al otro, algo rojo».
¿Es un mito que cuando están juntos hacen menos amigos? La psicóloga explica que cuando los gemelos están juntos suelen sentirse más seguros y felices, y esa confianza facilita que se relacionen con otros niños con mayor naturalidad. En cambio, cuando están separados pueden mostrarse más cohibidos o introvertidos, lo que a veces dificulta un poco el contacto social.Aun así, en el caso de los gemelos idénticos es frecuente que durante los primeros años pasen mucho tiempo juntos y jueguen entre ellos, porque ya tienen una figura de apego y compañía constante. Sin embargo, a partir de los seis o siete años es habitual que empiecen a buscar amistades propias y a desarrollar sus propios círculos sociales.
Una de las dudas más frecuentes entre los padres es si los gemelos siempre se llevan bien. En la mayoría de los casos es así, pero no es una regla universal, ya que también existen situaciones en las que la relación es más complicada, especialmente en edades muy tempranas, cuando todavía están desarrollando su forma de interactuar con el entorno. «Hay casos en los que, incluso siendo muy pequeños, pueden no buscarse o incluso pelearse. Por ejemplo, es habitual que padres de niños de alrededor de 15 meses comenten que «no se aguantan» o que apenas interactúan entre ellos. Sin embargo, en estas edades tan tempranas esto suele ser parte normal del proceso de desarrollo y no necesariamente un indicador de cómo será su relación en el futuro», señala la psicóloga.
Y añade: «Un aspecto clave en su desarrollo es la atención individualizada por parte de los padres. Cuando cada niño tiene su propio espacio emocional y tiempo exclusivo con la madre y el padre, se favorece una relación más sana tanto entre ellos como con su entorno. Esa atención diferenciada ayuda a evitar comparaciones constantes y permite que cada uno construya su identidad de forma más equilibrada».
Acerca de la idea de que siempre hay uno dominante, en los gemelos no suele haber un «dominante» fijo, sino que esa dinámica puede ir cambiando con el tiempo. En algunas etapas, uno puede mostrarse más decidido o asertivo, mientras el otro tiende a ceder más, pero eso no es permanente. Lo habitual es que ambos tengan caracteres similares en muchos aspectos y, con el tiempo, vayan ajustando su comportamiento y alternando esas posiciones de liderazgo de forma natural.
Errores y desafíos
Coks Feenstra, en la entrevista con Clarín, comenta que hay varios errores y desafíos en los que los padres deben trabajar. «Muchas veces preguntan «¿quién es el más bueno?», «¿quién es el más listo?», «quién es el que obedece más?». Debemos preguntar por los nombres, desde luego, pero evitar hacer comparaciones en voz alta porque no les gusta», comienza. «También los profesores a veces se confunden: si cometen los mismos errores y piensan que han copiado. Pero no, en los gemelos idénticos puede pasar porque tienen la misma forma de pensar; pueden estar separados y cometer los mismos errores, es parte de la similitud de su cerebro. A los dos les gusta estar juntos, pero también que los dos elijan jugar con bloques a lo mejor es porque es lo que más les gusta a los dos».
Finalmente, concluye, «la paternidad de múltiples es más compleja. No solo es más trabajo, es más compleja porque tienen las mismas necesidades al mismo tiempo, pasan por las mismas fases al mismo tiempo. Normalmente si tienes dos hijos de diferentes edades, uno ya ha pasado por ejemplo la fase de las rabietas… Pero en el caso de gemelos, los padres las tienen por doble partida. La relación es más rica entre ellos, pero también más compleja. Es importante que los padres aprendan sobre ser gemelo, cómo lo sienten ellos y cómo están en el mundo, porque la mayoría de los padres no es gemelo».
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