Polémica machista en la procesión del nacimiento de Mahoma en Palma: ni una mujer adulta y solo niñas segregadas del grupo principal
Nueve menores con velo y banderas encabezaron la marcha por Son Gotleu seguidas, a distancia, por el grupo principal de hombres
Un centenar de paquistaníes recorre Son Gotleu en procesión para celebrar el nacimiento de Mahoma
Polémica machista en Mallorca por la celebración de la procesión que conmemora el nacimiento del profeta Mahoma. La marcha de este pasado domingo que recorrió las calles de Son Gotleu, uno de los barrios de mayor diversidad multicultural de Palma, no contó con la participación de una sola mujer adulta entre la multitud de asistentes.
De hecho, la única presencia femenina visible durante la marcha, autorizada previamente por la Delegación del Gobierno en Baleares, consistió en un reducido grupo de niñas de corta edad. Los organizadores las situaron al frente del cortejo, completamente separadas y segregadas del resto del grupo.
Tal y como reflejan las imágenes difundidas por OKBALEARES, hasta nueve menores de edad, ataviadas todas ellas con velo, encabezaban la comitiva ondeando banderas y exhibiendo símbolos musulmanes, mientras que los hombres que integraban el grueso de la marcha caminaban a cierta distancia por detrás.
Esta distribución responde a la interpretación religiosa y cultural predominante en diversas regiones de Pakistán, donde los actos comunitarios y de culto en el espacio público están reservados de forma casi exclusiva a los varones. Bajo este criterio, se evita de forma sistemática la presencia femenina en marchas o aglomeraciones masivas al aire libre.
Durante el Mawlid, las mujeres de esta comunidad suelen reunirse exclusivamente en espacios privados, como domicilios particulares o áreas reservadas en las mezquitas, para llevar a cabo sus propias jornadas de oración, interpretar cantos religiosos (naats) y preparar los alimentos de la festividad, manteniéndose al margen de los desfiles callejeros.
La presencia de menores en lugar de adultas encuentra su explicación en el conservadurismo religioso del sur de Asia. Bajo la estricta separación por edades y la imposición del Pardah, las niñas que aún no han alcanzado la pubertad no están sujetas a las mismas exigencias severas de reclusión o segregación del espacio público que se aplican a las mujeres. Esta exención doctrinaria es el motivo por el cual los organizadores les permitieron encabezar el acto.
Rechazo social y división interna en el Islam
A pesar de que la procesión discurrió sin que se registraran incidentes de gravedad, el evento suscitó un fuerte rechazo entre diversos sectores de la sociedad balear. Asimismo, evidenció la profunda división interna que atraviesa al propio Islam, motivada por las marcadas diferencias culturales y doctrinales que existen en torno a la conveniencia y forma de conmemorar el Mawlid.
El desarrollo del acto requirió un amplio despliegue de seguridad coordinado entre efectivos de la Policía Nacional y la Policía Local de Palma. Los agentes velaron por el cumplimiento del orden y se encargaron de regular el flujo vehicular a medida que la marcha progresaba.
Durante el trayecto por las calles de Son Gotleu, la comitiva avanzó entre música festiva y el despliegue de banderas. El acontecimiento captó la atención y despertó la curiosidad de diversos vecinos que, a pesar del intenso calor y las altas temperaturas, se encontraban en la vía pública.
La celebración conllevó, además, restricciones temporales de circulación en varios viales del barrio. La Policía Local ejecutó cortes progresivos de tráfico al paso de la procesión con el fin de garantizar tanto la integridad física de los integrantes del cortejo como el desarrollo fluido de la marcha.