Docentes de un instituto de Palma piden al Govern que actúe ante el acoso que sufren por dejar a sus alumnos hablar español
Denuncian que una superior independentista les sabotea por permitir hablar en castellano en sus clases
Baleares antepone el catalán a los alumnos de fuera y les quita horas de Matemáticas, Ciencias o Historia
Varios docentes del instituto IES Guillem Sagrera de Palma han exigido de manera formal a la Conselleria de Educación la apertura inmediata de una investigación psicosocial y la activación del protocolo de acoso laboral con el objetivo de esclarecer la presunta mala praxis llevada a cabo por una jefa de departamento independentista.
Según denuncian los afectados, esta profesora dificulta de manera deliberada el trabajo diario de otros compañeros del centro por el único motivo de permitir que los alumnos con dificultades para expresarse en catalán utilicen el español en sus aulas.
Según ha explicado a OKBALEARES uno de los docentes afectados, la presunta responsable de estos hechos oculta sistemáticamente documentación fundamental a otros profesores. Además, asegura que tergiversa la información con la clara intención de inducir a los docentes a cometer fallos en su gestión. «Se trataría de una equivocación que lo tendríamos que pagar ante Inspección Educativa, ya que los perjudicados serían los alumnos», manifiesta con preocupación uno de los miembros del profesorado que sufre esta situación.
En total, son cuatro los profesores que se identifican como víctimas de la mencionada jefa de departamento. Entre la documentación e información que presuntamente se les oculta o manipula de forma intencionada, los afectados señalan datos cruciales relativos a la superación de las prácticas en empresas por parte de los alumnos, así como convocatorias y actas de reuniones de profesores donde se transmiten pautas de gran importancia para el desarrollo del curso.
Este grupo de docentes perjudicados del IES Guillem Sagrera coincide con los profesionales que ya en su momento alzaron la voz para denunciar el comportamiento «autoritario» de muchos compañeros de profesión. Según su testimonio, existe un sector que se dedica constantemente a señalar, presionar y perseguir a aquellos docentes que permiten hablar en castellano en sus clases a los alumnos procedentes de fuera de la comunidad que todavía no dominan la lengua catalana.
Uno de los profesores afectados aseguró a este periódico sentirse completamente «vigilado y cuestionado» dentro del propio colegio donde sufre este acoso por el simple hecho de «actuar con sentido común». Su único objetivo, defiende, es permitir que los alumnos a los que les cuesta hablar en catalán se puedan expresar en castellano para garantizar que «puedan aprender y participar con normalidad durante las clases».
Ya en denuncias anteriores, este grupo de profesionales advertía de que esta forma de trabajar les está provocando graves consecuencias laborales en su día a día. «Nos sentimos observados por no someternos a un modelo de imposición lingüística que utiliza a los niños para defender una agenda ideológica que no le importa en absoluto el bienestar del alumno o si aprende o no aprende», concluyen los afectados.