PRIMERA LÍNEA

Diabólica ocurrencia semántica de Marlaska

Diabólica ocurrencia semántica de Marlaska

La última ocurrencia semántica de esta piara de progres llamada Gobierno de España la ha pronunciado el ministro del Interior, refiriéndose a cuanto sucede en Ceuta después de la invasión promovida por Marruecos a finales del pasado julio, cuando una cifra —no debidamente aclarada— de decenas de miles de energúmenos en edad militar acudieron a secuestrar el día a día de la vida cotidiana de los ceutíes. Fernando Grande-Marlasca (antes de esa K sobrevalorada) llegaba días pasados a Ceuta, custodiado por un contingente de guardaespaldas, para pronunciar la frase sugerida por los mil asesores de esa cochinera llamada Palacio de la Moncloa: «Entendemos perfectamente ese sentimiento de inseguridad subjetiva, consecuencia de lo vivido».

La cita es textual y, por eso mismo, sobrecogedora, dadas las circunstancias. Es especialmente llamativo cuando el ministro…

No me entra en la cabeza imaginar que el votante socialista de Baleares sea condescendiente con lo dicho por Grande-Marlasca. Esa frase, dadas las circunstancias dramáticas que viven los ceutíes desde entonces, adquiere un carácter diabólico. De entrada, la pronunciaba escoltado por un batallón de seguratas, mientras los colegios estaban custodiados por los militares. Acto seguido, la población no tenía otra que sentirse definitivamente abandonada por la piara socialista.

Veréis, mis queridos votantes socialistas, hoy por hoy políticamente muertos vivientes, mientras no entréis en razón: «ocurrencia semántica» es la aparición de una palabra en un texto que activa un significado específico, que cabe interpretar como una tergiversación de los hechos. Es el caso, sin ir más lejos, de llamar DANA a lo que siempre fue gota fría del otoño. Pero la defensa a ultranza del cambio climático, defendido en el catecismo progresista, necesita ocurrencias semánticas para armar su relato.

Otra ocurrencia semántica, aunque de puro surrealismo, es que la candidata del PSIB-PSOE a presidir el Govern en 2027, Rosario Sánchez, haya dicho que «debemos enamorar al electorado balear». ¿Cómo? ¿Ausentándose del puesto de trabajo de secretaria de Estado de Turismo para hacer campaña? Su absentismo es de manual y, en la empresa privada, supondría despedirla sin lugar a dudas. ¿De qué enamoramiento estará hablando? ¿De ocho años crujiéndonos a ideología?

Pues la secretaria general del PSIB-PSOE sigue siendo Francina Armengol. Hoy, completamente vendida al «puto amo», en un vergonzoso ejercicio de supeditar el Legislativo al Ejecutivo, que nada se parece a una democracia plena de corte occidental. También su peluche, Iago Negeruela, ahí está, tan servil, guardándole la poltrona y, por eso mismo, sin merecer acceder a la Alcaldía de Palma, que, por supuesto, volverá a ser revalidada por Jaime Martínez.

Enamorar al electorado balear… Fuck Out.

Parece mentira que, a estas alturas, continúe habiendo personas de supuesta formación intelectual, presuntamente dotadas del buen entendimiento, que le rían las gracias a la sarta de mentiras en clave de continuadas ocurrencias semánticas, atentando contra la razón y el sentido común, en definitiva. Engañan a manos llenas a una parroquia sin sentido crítico alguno, salvo la creencia a pies juntillas de que el Muro es el auténtico y verdadero Grial del progreso.

Me queda el convencimiento de que Marga Prohens revalidará su paso a la segunda legislatura en el Govern balear y, con ella, Llorenç Galmés en el Consell de Mallorca, además de Jaime Martínez en Palma. Esta tropa de la extrema izquierda interinsular ha hecho tanto daño a la comunidad balear que va siendo hora de enviarla al paro por muchos años.

¿Se imaginan que pueda reeditar, como regidora de Palma, la podemita Lucía Muñoz? Ya no es nadie su partido político entre nosotros. Que vuelva a Gaza, carajo. Ese negocio político familiar, junto a su maromo Alberto Jarabo, llega a su fin.

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