Escándalo en el hospital Son Llàzter: «Confundieron a mi madre con otra paciente, le inyectaron morfina y la mataron»
La víctima fue trasladada al hospital por una diabetes y le asignaron una pulsera correspondiente a mujer terminal
Denuncian una "grave negligencia" del área de Psiquiatría de Son Llàtzer: "Lo llevamos al hospital para salvarlo y salimos para enterrarlo"
El hospital Son Llàzter, uno de los principales centros de referencia de las Islas Baleares, vuelve a estar en el centro de la polémica por una supuesta negligencia médica que le costó la vida a una anciana que padecía diabetes. El hijo de la víctima denuncia que su madre, de 81 años, falleció tras ser confundida con otra paciente.
Según relata el familiar, su progenitora acudió al centro hospitalario, ubicado en la ciudad de Palma, y durante su estancia fue identificada con la pulsera correspondiente a otra mujer que se encontraba en situación terminal. A consecuencia de esa presunta confusión, sostiene que recibió una inyección de morfina destinada a la otra paciente y perdió la vida al día siguiente.
Lo más sorprendente es que el denunciante afirma que el error permaneció sin detectar durante horas. «Estuvo nueve horas invisible», asegura. Según explica, su madre ingresó a las 11.08 horas y hasta las 20.00 horas nadie advirtió la equivocación. «Nos percatamos nosotros. Tú fíjate que si llega a fallecer en ese tiempo, el hospital certifica legalmente la muerte de la otra mujer», cuenta indignado a OKBALEARES.
Además de la supuesta administración errónea de medicación, el hijo sostiene que el personal del centro emitió documentación oficial vinculando a su madre con un DNI falso y una edad incorrecta. A su juicio, esta situación supuso una grave alteración de la identidad de la paciente y generó «un riesgo vital clínico».
El hombre también considera que los hechos constituyen una vulneración del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). En este sentido, asegura que la identificación incorrecta de su madre y la emisión de documentación con datos que no le correspondían evidencian fallos graves en la gestión de la información personal y sanitaria de los pacientes.
Por si fuera poco, la familia denuncia igualmente la respuesta recibida al intentar obtener explicaciones sobre lo ocurrido. «Los administrativos nos entregaron un documento oficial modificado cutremente a mano con bolígrafo asegurando que nadie se había equivocado», afirma el hijo de la fallecida, quien también asegura que algunos trabajadores mantuvieron malas formas durante la reclamación.
«El personal de un hospital público está para garantizar la seguridad del paciente, no para encubrir chapuzas», manifiesta el denunciante, que ha decidido trasladar el caso a la Conselleria de Salut.
En la denuncia que prevé presentar esta misma semana, solicitará al IbSalut la apertura de un expediente disciplinario para depurar responsabilidades por lo sucedido. Asimismo, reclama el «despido fulminante» de los administrativos a los que considera responsables de la supuesta negligencia y del médico al que acusa de haber participado en el proceso.
«Quien no tiene competencia ni humanidad, no puede pisar la sanidad pública», concluye el hijo de la fallecida, que exige una investigación completa de los hechos y responsabilidades por lo ocurrido a su madre.