Negligencia en un hospital de Palma: una niña casi muere porque le reventó el apéndice y el médico le dijo que era la regla
El padre de la afectada ha denunciado al hospital Son Llàtzer: "Hemos pasado días de mucha angustia"
Negligencia médica máxima en uno de los hospitales públicos de referencia de Mallorca. Un padre ha denunciado formalmente a Son Llàtzer después de que un médico del centro pusiera en grave riesgo la vida de su hija de tan sólo 11 años por una peritonitis no detectada a tiempo.
Los hechos sucedieron cuando la menor, acompañada de su progenitor, acudió al hospital Son Llàtzer por un fuerte dolor en un costado de la barriga. En vez de seguir el protocolo médico habitual para estos casos (exploración, analítica y ecografía), el médico de guardia tan sólo le palpó el abdomen, le restó importancia a los síntomas de la paciente y despachó el caso asegurando que se podría tratar de una simple menstruación.
Con esta primera valoración totalmente errónea, la niña fue enviada de vuelta a su casa, pero los problemas no cesaron. Al día siguiente, la menor se despertó con aún más dolor, casi insoportable, por lo que su padre la trasladó de nuevo al hospital para una nueva valoración.
En esta ocasión, la atendió otro profesional, quien la exploró y la sometió a una analítica con resultado demoledor: el apéndice había reventado. Rápidamente, se produjo una infección generalizada y la fiebre empezó a subir sin parar.
En ese preciso instante, se encendieron todas las alarmas. Dada la gravedad de la situación, la niña fue trasladada de urgencia al Hospital Son Espases, aunque no pudo ser operada ya que presentaba fiebre muy alta por la infección que presentaba.
Por ello, primero tuvieron que estabilizarla, poniéndole un catéter en el brazo para bajarle la temperatura, y luego la operaron. El proceso de recuperación fue lento y complejo, requiriendo un ingreso hospitalario de 11 días bajo estrecha vigilancia médica.
«Hemos pasado días de mucha angustia, el riesgo de muerte de mi hija era muy elevado», asegura con indignación a OKBALEARES el padre de la afectada. Este sentimiento de impotencia le ha llevado a presentar una denuncia contra el Hospital Son Llàtzer, cuestionando la mala praxis del primer médico que atendió a su hija.
«Quiero hacer esto público para que todo el mundo vea lo que ocurre allí y la manera de operar de algunos médicos», afirma el padre, aunque ha aclarado no hay ningún interés económico detrás. «No busco ningún tipo de indemnización, solo exponer a la ciudadanía lo que ocurre para que esto no le vuelva a suceder a otro niño».