Cae en Mallorca una peligrosa banda de carteristas argelinos con más de 150 detenciones y el juez los vuelve a dejar en libertad
Los arrestados fueron interceptados en el puerto de Palma cuando intentaban huir de la isla con un botín de más de 35.000 euros
La Policía Nacional ha desmantelado a una banda de carteristas que se dedicaba a saquear pertenencias personales de turistas extranjeros, con especial predilección por los de origen asiático, en diferentes puntos turísticos de Mallorca. La operación se ha saldado con el arresto de tres hombres argelinos que acumulan más de 150 detenciones previas, aunque el juez los ha vuelto a dejar en libertad.
La intervención crucial tuvo lugar el pasado martes en el puerto de Palma, momento en el que los agentes del Puesto Fronterizo del Aeropuerto interceptaron a los sospechosos cuando intentaban huir de la isla por vía marítima. En el registro de su vehículo, la policía halló una gran cantidad de objetos de valor robados durante las últimas semanas, cuyo valor total en el mercado supera los 35.000 euros.
Entre los efectos intervenidos figuran bolsos de primeras marcas, joyas, relojes de alta gama y diversos aparatos electrónicos. Actualmente, los investigadores continúan con las gestiones oportunas para localizar y devolver todo el material recuperado a sus legítimos propietarios.
Los arrestados cuentan con una amplísima trayectoria en la delincuencia patrimonial. Entre los tres suman más de 150 detenciones previas, la mayoría de ellas registradas en zonas turísticas costeras del país, con una actividad especialmente intensa en Cataluña.
Catalogados por los investigadores como una banda «itinerante», no establecían un domicilio o centro de operaciones fijo, sino que se desplazaban hacia zonas de gran afluencia de visitantes para pasar inadvertidos con facilidad y maximizar sus ingresos ilícitos.
Para evitar levantar sospechas durante su estancia y no acumular botín en sus desplazamientos, el grupo recurría de forma habitual a empresas de mensajería y paquetería, a través de las cuales enviaban periódicamente los bienes sustraídos de mayor valor económico hacia la península.
En Mallorca, donde desembarcaron el pasado 29 de julio, operaban con un modus operandi altamente perfeccionado. Su objetivo prioritario eran los turistas extranjeros, con especial predilección por los viajeros de rasgos asiáticos, a quienes abordaban justo cuando se dirigían a la zona de aparcamiento del aeropuerto para recoger sus coches de alquiler.
Solamente en el aeropuerto de Palma se les atribuye la autoría directa de siete hurtos. Su método de actuación consistía en que, mientras uno de los integrantes distrajera a las víctimas haciéndoles preguntas o fingiendo prestarles ayuda con el equipaje, los otros miembros del grupo aprovechaban el descuido para sustraer las pertenencias sin que se dieran cuenta.
Ante la gravedad y reiteración de los hechos, la Policía Nacional solicitó a la autoridad judicial una orden de alejamiento de los lugares donde cometían los delitos. La medida fue concedida por el juez y los investigadores tienen constancia de que los tres implicados se encuentran ya fuera de Mallorca.